Fotografía: Siete de cada diez niños beben refresco a diario.
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El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Salud, ha emitido una severa advertencia sobre uno de los hábitos más arraigados y dañinos en la población: el consumo excesivo de refrescos. Según un informe oficial presentado el 19 de agosto.

Un mexicano consume en promedio 166 litros de refresco al año, una cifra que posiciona al país como uno de los líderes mundiales en la ingesta de bebidas azucaradas y que explica, en gran medida, la crisis de salud pública que enfrenta.

El documento es demoledor en sus detalles. Una sola botella de refresco de 600 ml contiene entre 12 y 15 cucharaditas de azúcar, una cantidad que excede con creces las recomendaciones diarias de la OMS. El problema, advierte el informe, comienza en la infancia: siete de cada diez niños y adolescentes mexicanos consumen refresco diariamente, a menudo incluso como parte de su desayuno.

Esta exposición temprana al azúcar tiene consecuencias directas y acumulativas. Las cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT 2023) muestran que cuatro de cada diez menores de edad ya presentan sobrepeso y obesidad. En adultos mayores de 20 años, la prevalencia de obesidad alcanza el 41.6% en mujeres y el 36.1% en hombres.

De la botella al hospital: un vínculo mortal

La Secretaría de Salud vincula directamente este alto consumo con las enfermedades crónicas que más muertes causan en el país. Se estima que en México:

  • 1 de cada 3 nuevos casos de diabetes mellitus es atribuible al consumo de bebidas azucaradas.
  • 1 de cada 7 nuevos casos de enfermedades cardiovasculares tiene el mismo origen.

Las estadísticas de mortalidad del INEGI para 2024 son un trágico reflejo de esta realidad: se registraron 112,641 muertes por diabetes y 192,563 por enfermedades cardiovasculares. El abuso de refrescos, concluye el informe, no solo lleva a obesidad, pie diabético y enfermedad renal crónica , sino que puede reducir la esperanza de vida hasta en 10 años.

La alerta se extiende incluso a las bebidas «cero» o «light», cuyo consumo de edulcorantes sintéticos, según el reporte, altera la flora intestinal, favoreciendo a las bacterias dañinas sobre las protectoras. Además, el consumo de dos refrescos de este tipo al día puede incrementar el riesgo de un infarto o hemorragia cerebral hasta en un 31%.
190825 Salud-Informe de Salud
Un mercado dominado por un gigante

Esta crisis de consumo está cimentada en una estructura de mercado con un líder indiscutible. México no solo es uno de los principales productores y mercados de refrescos en América Latina, sino que el consumo está fuertemente concentrado. Coca-Cola domina abrumadoramente el gusto de los mexicanos, acaparando el 72.8% de las ventas si se consideran sus variantes clásica, zero y de dieta. Su competidor más cercano, Pepsi, se queda con un distante 14.9% del mercado.

La relevancia de México para The Coca-Cola Company es estratégica. Su embotelladora más grande a nivel mundial, Coca-Cola FEMSA, tiene su sede en la Ciudad de México y realiza aproximadamente el 47% de sus ventas totales en el país. Esto, junto con Brasil, lo convierte en un pilar fundamental en la región. La penetración de la marca es tan profunda que incluso ha adquirido marcas locales, como Yoli, para integrarlas a su portafolio. Esta dinámica de mercado ha contribuido a que México se posicione en el top 15 mundial de ventas per cápita de gaseosas. Infografía CAM BFP 2025


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