En un sorpresivo giro en la cooperación de seguridad entre México y Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desmintió categóricamente este martes la existencia del ‘Proyecto Portero’, una supuesta iniciativa conjunta anunciada un día antes por la Administración de Control de Drogas (DEA). Desde su conferencia matutina, la mandataria afirmó que el gobierno mexicano no fue consultado ni ha validado dicho operativo, sentando una postura firme en defensa de la soberanía nacional.
«Quiero hacer una aclaración: el día de ayer emitió la DEA un comunicado diciendo que hay un acuerdo con el gobierno de México. No hay ningún acuerdo con la DEA», sentenció Sheinbaum sin que mediara pregunta alguna, dejando clara la molestia del Ejecutivo. «La DEA emite el comunicado, no sabemos con base en qué. Nosotros no validamos algo que se emita por parte de una institución de Estados Unidos que no se haya preguntado al gobierno de México».
El comunicado de la agencia estadounidense, que fue brevemente retirado de su sitio web tras las declaraciones, describía el ‘Proyecto Portero’ como una «audaz iniciativa bilateral» para desmantelar las redes de tráfico de fentanilo y metanfetaminas en la frontera. Sin embargo, la presidenta mexicana redujo cualquier colaboración reciente a un «taller en Texas» al que asistieron únicamente cuatro elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Sheinbaum Pardo contrastó la acción unilateral de la DEA con el verdadero canal de cooperación que su gobierno mantiene con Washington. Detalló que desde hace meses se trabaja en un acuerdo integral de seguridad directamente con el Departamento de Estado, coordinado por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Dicho pacto, explicó, se fundamenta en cuatro principios clave: soberanía, confianza mutua, respeto territorial y colaboración sin subordinación.
«Cualquier comunicación conjunta se hace de manera conjunta», insistió la mandataria, recordando que la actuación de agentes extranjeros en México está regulada por la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional. Relató que, al enterarse del comunicado, consultó personalmente con los titulares de Seguridad, Defensa, Marina y con el Fiscal General de la República, quienes le confirmaron la inexistencia de tal operativo.
A pesar del desencuentro, Sheinbaum descartó que el incidente pueda afectar la relación bilateral. «No tiene por qué, lo único que nosotros siempre vamos a pedir pues es respeto», afirmó, aunque confirmó que la Cancillería, vía la embajada de EE.UU. en México, solicitará formalmente una explicación sobre por qué se difundió información no consensuada. Este episodio revive las tensiones históricas sobre el nivel de injerencia de agencias como la DEA en territorio mexicano, un tema que el actual gobierno ha prometido manejar con estricto apego a la soberanía.

