Este día, última sesión, testigos de despedida, emociones encontradas, mezcla de modernidad y nostalgia, la Corte se corta la coleta con el último voto que definió la impartición de justicia en México durante tres décadas. En medio de un tenso ambiente, coronado por un marcado distanciamiento con la Presidenta Claudia Sheinbaum, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, SCJN cierra este martes un ciclo histórico para dar paso a un nuevo modelo de justicia. Con toda la confianza, expresó la presidenta que llega aire fresco al Poder Judicial a partir de este domingo primero de septiembre que tomarán protesta los nuevos integrantes de la Corte. Uno de lo aspectos relevantes que en días anteriores destacó la titular del Ejecutivo es que la nueva Corte, ya no va a ganar tanto, no puede ganar más que la Presidenta, eso ya lo dice claramente la Constitución. Con esta última sesión del pleno finaliza una etapa del Poder Judicial e inicia una era totalmente distinta para la Suprema Corte tras las elecciones extraordinarias, luego de tres décadas en que estuvo vigente el modelo institucional que marcó el sistema judicial desde 1995. Este hecho histórico por iniciar inicia una cuestionada reforma constitucional en materia judicial que culminó con la primera elección de jueces, magistrados y ministros.
PRIMERA GRAN REFORMA CON ZEDILLO
En 1994, el ex presidente Ernesto Zedillo presentó una iniciativa de reforma, la cual surgió el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) y el rediseño de la Corte, que redujo de 26 a 11 el número de ministros y fijó un periodo de 15 años en el cargo. A partir de 1995, las disputas entre el Poder Ejecutivo y la Corte reflejaron el comienzo de una mayor autonomía del Poder Judicial de la Federación (PJF) frente al presidencialismo. Las tensiones giraron en torno a derechos humanos, gobernabilidad y equilibrio de poderes. En fechas más recientes, la reforma judicial impulsada por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador en 2024 será la que ahora prevalezca, tras una gestión marcada por grandes diferencias con la presidenta de la Corte, Norma Piña Hernández. La nueva reforma establece una integración de nueve ministros y la desaparición de las dos Salas, de modo que los asuntos sean abordados únicamente por el Pleno. Los nuevos ministros durarán en su encargo 12 años y no 15; no recibirán pensión y, en el futuro, serán elegidos por voto popular. En pláticas iniciales, los ministros electos acuerdan dar prioridad a resolución de temas fiscales y penales El pleno se reunirá hoy por última vez con todos los integrantes para analizar impugnaciones en materia electoral, pero será en los hechos, una ceremonia de clausura.
LLEGA HUGO AGUILAR CON BASTÓN DE MANDO
Después de la sesión de este martes, comenzarán los preparativos para que en los próximos días se lleve a cabo la ceremonia de transmisión, en la que Hugo Aguilar Ortiz, ministro electo, recibirá el bastón de mando de manos de pueblos indígenas, en un evento preparado para marcar la transición hacia la nueva estructura del Poder Judicial. A ello seguirá la investidura de togas, para la apertura hacia un modelo distinto que, con todas sus incógnitas, será responsable de encabezar la impartición de justicia en México. La ceremonia tendrá el carácter de un parteaguas, pues no solo significará el cierre administrativo de un ciclo, sino la clausura de una etapa histórica. Allí se pondrá punto final a una manera de entender la justicia federal, con sus virtudes y críticas, con sus momentos de fortaleza y también con sus crisis de credibilidad. Para muchas generaciones de abogados, litigantes, académicos y ciudadanos, el Poder Judicial fue el guardián último de la Constitución, la instancia a la que se acudía en busca de amparo frente a los abusos de la autoridad. Hoy ese modelo se despide para dar paso a otro que busca responder a los nuevos tiempos, aunque todavía despierta dudas y expectativas.

