La amenaza de huelga en Volkswagen de México ha sido desactivada. Tras una tensa negociación que se extendió hasta el último minuto, la compañía automotriz y el sindicato de trabajadores acordaron un incremento salarial del 4% directo al salario, conjurando el paro programado para las 11:00 horas de este lunes 18 de agosto.
El acuerdo, aunque celebra la «paz laboral», deja un sabor agridulce entre la base trabajadora, cuya demanda inicial, plasmada en el pliego petitorio, era de un ambicioso aumento del 14%. La brecha de 10 puntos porcentuales entre la exigencia y el resultado final refleja la complejidad del panorama actual para la industria automotriz.
Durante las reuniones, la directiva de Volkswagen expuso cifras contundentes para justificar su postura: una caída en la producción de casi el 20% entre enero y julio de 2025 en comparación con el año anterior. A esto se suma, según la empresa, la incertidumbre generada por las políticas arancelarias de Estados Unidos, un factor que podría poner en riesgo no solo las finanzas de la firma, sino cientos de empleos en la región.
Ricardo Guerrero, vicepresidente de Recursos Humanos de Volkswagen de México, calificó el diálogo como «respetuoso y constructivo», y afirmó que el acuerdo «refleja nuestro compromiso con una estrategia de negocio centrada en las personas». La compañía destacó que el aumento del 4% se ubica por encima de la inflación proyectada, protegiendo así el poder adquisitivo de sus colaboradores.
Sin embargo, este incremento contrasta notablemente con los acuerdos de años anteriores. En 2024, el sindicato consiguió un histórico 10.5%, y en 2023 un 8.6% global. Incluso es inferior al 5.3% que obtuvo su empresa hermana, Audi, en junio pasado.
La planta de Puebla, que opera desde 1967, es un pilar fundamental para la economía local y nacional. De sus líneas de ensamblaje, donde se producen los modelos Jetta, Tiguan y Taos, salieron más de 382,000 vehículos en 2024. Un paro habría significado un duro golpe no solo para la armadora, sino para toda su red de proveedores.
Con este acuerdo, Volkswagen de México asegura la continuidad de sus operaciones y envía una señal de estabilidad, un elemento clave, según la empresa, para fortalecer el posicionamiento de la planta de Puebla dentro del grupo a nivel mundial.

