A una década de su ambiciosa llegada a México, el gigante estadounidense AT&T se encuentra en medio de un torbellino de especulaciones. Según un informe de la agencia Bloomberg, basado en fuentes anónimas, la compañía con sede en Dallas ha contratado asesores para orquestar su salida del mercado mexicano, en una operación que buscaría superar los 2 mil millones de dólares.
La razón de fondo, según el reporte, sería la misma que ha desafiado a la competencia por años: la titánica presencia de Telcel, el brazo de América Móvil del magnate Carlos Slim, que mantiene un dominio mayoritario del mercado. Este escenario, a pesar de las reformas en el sector, ha dificultado que jugadores internacionales puedan ganar el terreno esperado.
No obstante, mientras en los círculos financieros de Nueva York se habla de una retirada, en las oficinas de AT&T México se celebran los números. La postura oficial de la filial mexicana ante la noticia fue tajante y concisa: “No comentamos sobre rumores”.
Esta declaración cobra fuerza al analizar su más reciente informe financiero, correspondiente al segundo trimestre de 2025. Los datos revelan una historia de éxito y no de fracaso: las utilidades de la empresa en el país se dispararon de 6 a 46 millones de dólares en solo un año, un crecimiento superior al 660%. Además, sumaron 58 mil nuevos suscriptores, alcanzando un total de 23.8 millones de clientes.
“Cerramos la primera mitad de 2025 con resultados financieros sólidos y crecimiento en todos los segmentos”, comentó Mónica Aspe, CEO de AT&T México, destacando la solidez de la operación local.
Una década de inversión y lucha
La posible venta se enmarca en una historia de más de 10 mil millones de dólares en inversiones desde que AT&T irrumpió en México en 2015 con la compra de Iusacell y Nextel. En ese tiempo, logró más que duplicar su participación de mercado, pasando del 7% al 15%. Sin embargo, esta cifra aún parece modesta frente al gigante a vencer.
El contexto también incluye un reenfoque estratégico de AT&T en Estados Unidos hacia las redes de fibra óptica, así como el reciente antecedente de la venta de su participación en Sky México a Televisa. Además, no sería la única firma internacional en reconsiderar su posición; la española Telefónica (Movistar) también ha explorado la venta de activos en Latinoamérica.
Por ahora, las deliberaciones, si existen, se mantienen tras bambalinas. Mientras tanto, los sólidos resultados financieros de la filial mexicana plantean un escenario complejo, dejando a analistas y clientes con la duda de si AT&T está preparando una estratégica y rentable salida o si simplemente se trata de un rumor en un mercado que nunca deja de ser competitivo.

