Fotografía: El campeón Osmar Olvera aprovechó la recepción en Palacio Nacional para solicitar a la presidenta retener a la entrenadora Ma Jin, clave de su éxito y codiciada por otros países.
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Tras conquistar el oro y hacer historia en el Mundial de Natación de Singapur, el clavadista Osmar Olvera llegó a Palacio Nacional con una misión que iba más allá de recibir una felicitación: asegurar el futuro del deporte que ha puesto a México en lo más alto.


La delegación mexicana de deportes acuáticos fue recibida el martes 5 de agosto por la mandataria federal para celebrar una actuación sin precedentes: un total de ocho medallas (un oro, cuatro platas y tres bronces) que catapultaron al país al duodécimo lugar del medallero general. Siete de esas preseas llegaron desde la plataforma y el trampolín.

El protagonista de la jornada fue, sin duda, Olvera. Su medalla de oro en el trampolín de 3 metros no solo fue un triunfo personal, sino que rompió un dominio de dos décadas de la potencia china en la prueba, consolidándose como el mejor clavadista del certamen.

Respaldo presidencial y compromiso de la CONADE

Durante la reunión privada, la presidenta Sheinbaum felicitó a los atletas, calificándolos como un «orgullo para México». En sus palabras, reafirmó el compromiso de su gobierno: «Me siento muy orgullosa de recibir a este equipo histórico de atletas y entrenadores. Les felicito y siempre van a contar con nuestro apoyo».

Rommel Pacheco, titular de la CONADE, quien acompañó a la delegación declaró que: “Pueden estar tranquilos porque sus peticiones fueron escuchadas y se está trabajando para garantizar la continuidad y el apoyo a todo el equipo”, afirmó, subrayando que los recursos para el ciclo olímpico están en proceso de ser asegurados. Esta fue la respuesta de Pacheco tras el temor del medallista olímpico Osmar Olvera de perder a Ma Jin, “tiene muchas ofertas de otros países; entonces, subir su sueldo para que se pueda quedar con nosotros».

Ma Jin, quien llegó a México hace más de 20 años como parte de un intercambio deportivo, ha sido una pieza angular en la formación de leyendas como Paola Espinosa y Tatiana Ortiz, y es hoy la principal responsable del meteórico ascenso de Olvera.

Con la mira puesta en Los Ángeles 2028 y en competencias intermedias como los Juegos Panamericanos Junior, donde participarán las jóvenes promesas Lía y Mía Cueva, el deporte acuático mexicano ha asegurado, por ahora, el respaldo necesario para seguir soñando con la gloria mundial.


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