A casi seis años de la masacre que conmocionó a México y al mundo, un juez federal ha dictado un auto de vinculación a proceso en contra de Jacinto ‘N’, alias ‘El Monster’, por su presunta participación directa en el asesinato de nueve miembros de las familias LeBarón, Langford y Miller, ocurrido el 4 de noviembre de 2019 en Bavispe, Sonora.
En una audiencia que la familia califica de histórica, ‘El Monster’ fue procesado por los delitos de homicidio calificado, feminicidio, tentativa de homicidio y daños. La imputación por feminicidio, solicitada explícitamente por el activista Adrián LeBarón por el asesinato de su hija Rhonita y las otras mujeres, marca un precedente crucial en la búsqueda de justicia del caso. El imputado permanecerá en prisión preventiva oficiosa en el penal de máxima seguridad del Altiplano, mientras la Fiscalía General de la República (FGR) dispone de tres meses para la investigación complementaria.
La detención y procesamiento de Jacinto ‘N’ destapa una dolorosa realidad denunciada por la familia: la infiltración del crimen en las fuerzas de seguridad. Se reveló que ‘El Monster’, quien presuntamente recibió formación en el Ejército, se desempeñaba como policía municipal activo en Ciudad Juárez, Chihuahua, al momento de la masacre.
“Una situación que explica dolorosamente lo que pasa en el país, es que el mejor escondite de los criminales es a plena luz del día y en los cuarteles de policía”, sentenció Adrián LeBarón a través de sus redes sociales. “Estas personas que deberían cuidarnos son quienes siembran el terror”.
Contexto: La masacre que exhibió el terror del narco
El 4 de noviembre de 2019, un convoy de tres vehículos en el que viajaban mujeres y niños de la comunidad mormona LeBarón, de doble nacionalidad (mexicana y estadounidense), fue emboscado por un comando armado en un camino rural en los límites de Sonora y Chihuahua. El saldo fue brutal: tres mujeres y seis niños fueron asesinados a sangre fría, varios de ellos calcinados dentro de sus vehículos. La masacre fue atribuida a sicarios de «La Línea», brazo armado del Cártel de Juárez, presuntamente al confundir las camionetas con las de un grupo rival. El ataque generó indignación internacional y provocó que la familia LeBarón exigiera que los cárteles mexicanos fueran designados como organizaciones terroristas.
Un precedente contra la impunidad
Durante la audiencia, Adrián LeBarón relató el profundo dolor de la familia, evocando la posibilidad de que ‘El Monster’ fuera la última persona que vio con vida a su hija. “Quizá escuchó sus últimas súplicas, quizá alcanzó a escuchar el último respiro, y la vio partir, como no debería morir ninguna mujer en México”, expresó.
La familia celebró que el juez no solo vinculara por feminicidio, sino que también abriera la puerta a que se investigue el caso bajo la óptica de actos de terrorismo. Para los LeBarón, esto es un paso fundamental para «quitarse las vendas de los ojos» y reconocer la verdadera naturaleza de la violencia que azota al país.
“Se está dejando un precedente de mucha relevancia para México”, afirmó el activista. Aunque calificó la jornada como un reavivamiento de la esperanza, subrayó que el camino es largo y que la justicia no llegará solo con sentencias a los autores materiales. “El sicario que apretó el gatillo es tan responsable como quienes lo vistieron de autoridad, quienes lo protegieron y quienes callaron”.

