Las fuertes lluvias que azotaron la capital este lunes 28 de julio dejaron su huella más profunda en Tláhuac. Autoridades capitalinas informaron este martes que, tras realizar un censo, se contabilizaron 19 viviendas afectadas por el desbordamiento del canal Luis Delgado, y se comprometieron a brindar apoyo a las familias damnificadas.
«Ya se tiene avance sobre lo que aconteció», afirmó la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, en conferencia de prensa. «Se trata de una zona donde hay asentamientos irregulares y donde el canal tuvo problemas».
La explicación técnica del desastre la proporcionó Mario Esparza Hernández, titular de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua). El funcionario explicó que el problema no fue solo el volumen de la lluvia, sino una falla estructural causada por la urbanización descontrolada.
“Este canal, por motivos de asentamientos irregulares, perdió su capacidad de conducción. Se ocupó el canal en un tramo que conectaba con el canal de Chalco, que era la salida del agua; entonces, al ser invadido, pierde su capacidad de flujo”, detalló Esparza. En la práctica, el canal se ha convertido en un «vaso regulador sin salida», acumulando agua sin tener a dónde desfogarla.
Ante la emergencia, se activó el «Operativo Tlaloque» en calles como Ignacio Burgos y Pablo Banuet. La Segiagua desplegó un equipo de gran capacidad, incluyendo tres unidades Hércules, dos camiones hidroneumáticos y cuadrillas especializadas que han trabajado sin descanso en el bombeo del agua y la limpieza de vialidades y domicilios.
Conscientes de que el problema es recurrente, las autoridades ya trabajan en una solución de ingeniería a largo plazo. «Ya tenemos un diagnóstico y análisis de alternativas e infraestructura para hacer un colector y una planta de bombeo mediante una línea presurizada», adelantó el titular de Segiagua. Este proyecto busca dar una salida artificial al agua acumulada y evitar futuras inundaciones en la zona.

