Fotografía_: Un tribunal de Jalisco dictó una de las sentencias más altas por estos delitos contra diez hombres hallados culpables.
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En una resolución judicial contundente, un tribunal de Jalisco ha dictado una sentencia histórica de 141 años y tres meses de prisión en contra de diez hombres, identificados como miembros de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La condena responde a los delitos de desaparición cometida por particulares en su modalidad agravada y homicidio calificado, en agravio de tres víctimas.

Los sentenciados, identificados como Lennin “N”, David “N”, Gustavo “N”, Christopher “N”, Juan “N”, Óscar “N”, Erick “N”, Luis “N”, Ricardo “N” y Armando “N”, no solo enfrentarán un siglo y medio tras las rejas, sino que también fueron condenados a realizar un pago de 1.3 millones de pesos por concepto de reparación del daño.

La captura de esta célula delictiva ocurrió en septiembre de 2024, cuando elementos de la Guardia Nacional acudieron al Rancho Izaguirre, en la comunidad de La Estanzuela, municipio de Teuchitlán, tras recibir un reporte de detonaciones. A su llegada, los agentes fueron recibidos a balazos, lo que desató un enfrentamiento que culminó con el ingreso al predio y la detención de los diez individuos.

Durante el operativo, las autoridades descubrieron el horror que albergaba el rancho: en su interior encontraron a una persona sin vida y lograron liberar a otras dos que se encontraban privadas de su libertad. Además, se aseguró un arsenal que incluía fusiles de asalto, armas cortas, una granada y equipo táctico.

Un Campo de Exterminio y una Red de Corrupción

El Rancho Izaguirre no era un lugar cualquiera. El sitio ya estaba en la mira de las autoridades y de la sociedad civil. En marzo de este año, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco había identificado el lugar como un presunto campo de adiestramiento y exterminio del CJNG. Durante sus búsquedas, localizaron numerosos restos óseos, ropa y más de 200 pares de zapatos, una evidencia escalofriante de las actividades criminales que allí se desarrollaban.

Según testimonios de habitantes locales, el rancho fue despojado a su dueño original por miembros del cártel en 2012, convirtiéndolo en una casa de seguridad y centro de operaciones.

La investigación del caso ha revelado una trama más profunda de complicidades. Las autoridades también investigan a tres policías municipales de Tala, Jalisco, por su presunta colaboración con el líder de esta célula, José Gregorio ‘N’, alias ‘Comandante Lastra’. Incluso, el exalcalde de Teuchitlán, José Ascención Murguía Santiago, conocido como “Chon”, ha sido relacionado con el caso y con otras pesquisas por lavado de dinero y robo de combustible (huachicol).

Esta sentencia no solo representa un acto de justicia para las víctimas directas, sino también un golpe significativo a la estructura operativa y la red de protección del CJNG en la región de los Valles de Jalisco.


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