Las autoridades federales asestaron dos golpes de gran magnitud al crimen organizado en los estados de Tabasco y Jalisco, logrando el decomiso de un volumen histórico de combustible robado y una cantidad significativa de droga sintética. Las acciones fueron coordinadas por el Gabinete de Seguridad y encabezadas por la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la FGR.
El operativo más grande tuvo lugar en Tabasco, donde se desmanteló una sofisticada red de almacenamiento de «huachicol». Tras labores de investigación y vigilancias fijas y móviles, se ubicaron dos predios en la carretera federal Paraíso-Villahermosa que eran utilizados como centros de acopio. Con órdenes de cateo otorgadas por un Juez de Control, los agentes intervinieron los inmuebles.
El hallazgo fue masivo: 880,010 litros de hidrocarburo de procedencia ilegal, contenidos en 1,100 contenedores de plástico. Además del combustible, se aseguraron siete vehículos y dos montacargas, lo que evidencia la gran capacidad logística de la organización criminal. Los inmuebles fueron sellados y quedaron bajo resguardo policial. En esta acción fue crucial la coordinación con personal de PEMEX y Protección Civil para evaluar y mitigar los riesgos de seguridad en la zona.
En una acción distinta, pero igualmente significativa, llevada a cabo en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, elementos federales que realizaban recorridos de vigilancia sobre el Camino a la Teja lograron otro importante decomiso. Ocultos en las estructuras de varios vehículos de carga, hallaron 480 kilogramos de metanfetamina, una de las drogas sintéticas de mayor impacto.
Tanto el combustible en Tabasco como la droga en Jalisco fueron puestos a disposición del agente del Ministerio Público correspondiente, quien se encargará de integrar las carpetas de investigación para proceder legalmente contra los responsables. Estas acciones, según el comunicado oficial, refrendan el compromiso del gobierno para combatir las actividades ilícitas y construir la paz en el país.

