La tensión entre el Partido de la Revolución Democrática (PRD) de la Ciudad de México y el Instituto Electoral local (IECM) escaló este lunes. Encabezados por su dirigencia, que preside Nora Arias, militantes del Sol Azteca se manifestaron en las afueras del organismo para lanzar una enérgica demanda: la liberación inmediata de seis meses de prerrogativas que, por ley, les corresponden.
«¡Han transcurrido seis meses que llevamos sin pago!», fue el grito unificado de los perredistas, quienes acusaron al IECM no solo de retener ilegalmente sus recursos, sino de buscar beneficiarse con los intereses generados.
El reclamo tuvo un profundo componente humano, al contrastar la situación de los funcionarios electorales con la de los trabajadores del partido. “Los funcionarios del IECM se quejan de que no comieron el día de hoy, pero nuestras familias no lo hacen desde hace meses”, denunciaron.
La dirigencia del PRD-CDMX, representada en la protesta, advirtió que no tolerará que las consejeras y el consejero del IECM se excedan en sus facultades, señalando directamente al secretario ejecutivo, Bernardo Núñez Yedra, como presunto operador de estos abusos.
Además, el liderazgo de Nora Arias acusó al instituto de actuar con opacidad y de servir a «intereses ajenos» al permitir que militantes «espurios» que ya renunciaron al partido sigan teniendo injerencia en los asuntos internos del perredismo capitalino, una situación que, afirman, el IECM ha solapado.
Los perredistas aseguraron que su legitimidad no está en duda, pues basan su reclamo en una resolución emitida el pasado 28 de mayo por la máxima autoridad en la materia, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que, sostienen, reconoce a su dirigencia.

