Fotografía: Las labores se centran en la recuperación de viviendas, infraestructura vial y servicios básicos tras la devastación dejada por el ciclón.
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enteras sin servicios básicos es el saldo preliminar del devastador paso del huracán Erick por las costas de Oaxaca y Guerrero. Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno de México ha desplegado una respuesta coordinada que involucra a más de 4,300 elementos del Ejército y la Marina, quienes ya trabajan en las zonas más afectadas para auxiliar a la población y comenzar la ardua tarea de reconstrucción.

La titular de la CNPC, Laura Velázquez, detalló que se está aplicando la Gestión Integral del Riesgo de Desastres para articular los esfuerzos de las distintas dependencias. En Oaxaca, la estela de daños se extiende por al menos 13 municipios, entre ellos Juchitán de Zaragoza y Santiago Pinotepa Nacional. En Guerrero, la emergencia se concentra en Ometepec, Cuajinicuilapa, Azoyú y San Nicolás, donde el impacto en viviendas e infraestructura ha sido severo.

La fuerza del Estado al servicio de la gente

La respuesta institucional ha sido contundente. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), a través de su Plan DN-III-E, movilizó a 1,061 elementos, junto con vehículos, helicópteros y maquinaria pesada. Han instalado cocinas comunitarias, plantas potabilizadoras y ya distribuyen miles de despensas, además de realizar labores críticas de limpieza y seguridad.

Por su parte, la Secretaría de Marina (Semar) activó el Plan Marina con 3,276 elementos, apoyados por 167 vehículos, 37 embarcaciones y siete aeronaves. Sus cocinas móviles y plantas purificadoras de agua son vitales para las comunidades aisladas, donde también brindan atención médica y han retirado más de 25 toneladas de escombros.

Infraestructura y educación, en estado crítico

La infraestructura vial sufrió un golpe severo. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) reportó afectaciones en 78 municipios de Oaxaca. Carreteras federales clave como la Pinotepa Nacional-Salina Cruz y la Oaxaca-Puerto Ángel presentan daños, pero el caso más grave es el cierre total de 15 kilómetros en la autopista Mitla-Tehuantepec por deslizamientos y daños estructurales en un túnel. Más de 260 trabajadores con maquinaria pesada ya laboran en 35 frentes para reabrir el paso.

La educación también está en pausa forzada. Al menos 33 planteles en Oaxaca y 10 en Guerrero sufrieron daños que van desde la caída de techos y bardas hasta inundaciones, impidiendo el regreso a clases para miles de estudiantes.
En Guerrero, el recuento preliminar de daños a la vivienda es alarmante: 2,000 casas afectadas en Ometepec, 1,500 en Cuajinicuilapa y 800 en San Nicolás. Las brigadas continúan la evaluación mientras cientos de personas, como las 557 albergadas en San Nicolás, esperan en refugios temporales.

En medio del desastre, hay señales de avance. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que ha restablecido el suministro eléctrico a más del 91% de los 276 mil usuarios que resultaron afectados, trabajando sin descanso para devolver la normalidad a las zonas impactadas. Mientras tanto, la CNPC asegura que las labores de evaluación y atención a la emergencia continuarán de manera ininterrumpida.


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