Fotografía: La acción se deriva de quejas vecinales y se sustenta en la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México.
Compartir

Como parte de la estrategia para liberar calles y banquetas de obstáculos ilegales y proteger el derecho al libre tránsito, la Policía Auxiliar bajo el mando de la Dirección de Seguridad Ciudadana y Protección Civil de la Alcaldía Cuauhtémoc remitió al Juzgado Cívico a 14 personas por apartar lugares en la vía pública y condicionar el uso del espacio a cambio de dinero.

Pero el problema de apartado de lugares en la vía pública se ha generalizado al grado de que esta práctica desleal se puede observar todo el día de todos los días del año en las 16 alcaldías de la Ciudad de México, sin que la autoridad logré meter al orden a este tipo de trabajadores, ya que actualmente hasta mujeres, de todas las edades, se dedican a este oficio.

Mientras tanto, las detenciones de este día ocurrieron en las colonias Doctores, Roma Norte y Roma Sur, donde vecinos han denunciado reiteradamente la presencia de ‘franeleros’ que se apropian de la calle y la convierten en negocio particular. Aunque las remisiones seguramente continua aplicándose en todas las alcaldías, sin que esto resulte una solución al problema.

Estas prácticas contravienen el Artículo 28 de la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México, que establece como infracción contra la seguridad ciudadana el impedir o estorbar el uso del espacio público sin causa justificada o permiso.

La medida forma parte de los operativos permanentes del Gobierno que encabeza la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega, como parte de la estrategia ‘Blindar Cuauhtémoc’, para defender lo que le pertenece a todas y todos.

“El espacio público no se renta ni se privatiza. Las calles son de quienes las caminan, no de quienes las venden por cuotas”, ha reiterado la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega.

La Alcaldía Cuauhtémoc hace un nuevo llamado a vecinas y vecinos a reportar este tipo de prácticas a través de Base Diana: 55 23 30 10 16, y refrenda su compromiso con el orden, la legalidad y el derecho de todas las personas a transitar libremente por su ciudad.

A pesar de que la Ciudad de México (CDMX) sí tiene disposiciones oficiales para tratar de evitar o reducir la actividad de los franeleros o «viene, viene», estas no han sido suficientes, ya que este tipo de personas han impuesto su ley sin importar la intención legal de la autoridad.
Desde hacer aproximadamente dos décadas, el Gobierno de CDMX afina iniciativas para regularizar franeleros en vía pública y, a pesar de que esta incluirá el aspecto de justicia cívica, esos trabajadores no se amedrentan y continúan apartando lugar para estacionar autos, imponen su propia tarifa y cuando el propietario se niega, le maltratan su vehículo.

Un ejemplo cotidiano son las calles aledañas a la Ciudad Judicial del Poder Judicial de la Ciudad de México (PJCDMX), se han convertido en un territorio “secuestrado” por los llamados ‘franeleros’ o ’viene-viene’, quienes son señalados por tener bajo su dominio las calles mediante amenazas y abusos.

Y es que, aunque la SSC CDMX ha realizado diversas acciones para recuperar las vialidades y desalojar a quienes apartan lugares ilegalmente, en la práctica, la situación persiste, dejando a ciudadanos en una situación de vulnerabilidad.

La situación resulta, además, contradictoria, ya que, de acuerdo con la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México, en su artículo 28, Fracción II, impedir el uso de la vía y el espacio público es una infracción.

Asimismo, el artículo 27, Fracción I, establece que coaccionar a alguien para obtener un pago por un servicio no solicitado, como el “cuidado” de un automóvil, es igualmente ilegal. La ley contempla sanciones de entre 1,141 y 4,149 pesos, así como arrestos de 13 a 24 horas o trabajo comunitario de 6 a 12 horas, para quienes infrinjan estas normas.


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *