La compañía Michelin ha anunciado una decisión estratégica de alto impacto: el cierre de su planta de producción en Querétaro, un proceso que comenzará de manera gradual y concluirá a finales del año 2025. La medida, que afectará a 480 empleados, responde a cambios en la demanda del mercado de llantas en Norteamérica.
En un comunicado, la empresa de origen francés explicó que la decisión fue un «último recurso» impulsado por la evolución del mercado de neumáticos para automóviles y camionetas ligeras. La planta de Querétaro, que produce anualmente menos de medio millón de llantas de la marca BFGoodrich y cuenta con un taller de renovado, ya ha comenzado a informar a sus trabajadores sobre los próximos pasos.
Sin embargo, el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, aportó un matiz crucial a la noticia. A través de una comunicación oficial, informó que Michelin no se retira de México, sino que fusionará las operaciones de Querétaro con las de su planta en León, Guanajuato.
«La fusión es porque en ésta (León) se producen las llantas más adecuadas al mercado actual de nuestro país. Michelin mantiene su presencia y compromiso con México», aclaró Ebrard, contextualizando el cierre como una consolidación para optimizar su producción nacional.
Fiel a sus valores, Michelin se ha comprometido a diseñar un plan de apoyo individual para cada uno de los 480 trabajadores impactados. En las próximas semanas, la compañía detallará un paquete que incluirá indemnizaciones económicas, asistencia para la búsqueda de un nuevo empleo y acceso a programas de capacitación para adquirir nuevas habilidades que faciliten su reincorporación al mercado laboral.
Además del apoyo a su personal, Michelin aseguró que colaborará con las autoridades estatales y locales de Querétaro para mitigar el impacto en la comunidad, confirmando la creación de un fondo específico que permitirá el desarrollo de «actividades sostenibles en beneficio del Estado y la Comunidad Local» incluso después de su partida.

