La Marcha del Orgullo LGBTTTIQ+ de la Ciudad de México, una de las movilizaciones por la diversidad más grandes de América Latina, no solo es un acto de resistencia y una celebración de derechos, sino también un poderoso motor económico y turístico. Bajo esta premisa, el Congreso local ha exhortado formalmente a la Secretaría de Turismo capitalina a implementar acciones concretas para promover la edición 2025 del evento a nivel nacional e internacional.
La iniciativa, impulsada desde el pleno, busca posicionar la marcha, que se celebrará el próximo 28 de junio de 2025, como un atractivo turístico de primer nivel. La diputada Ana Luisa Buendía García, del grupo parlamentario de MORENA, argumentó que este evento fortalece la imagen de la capital como un «destino inclusivo y comprometido con los derechos humanos», donde la diversidad no solo se respeta, sino que se celebra activamente.
Según la legisladora, la marcha representa un espacio crucial que da visibilidad a una comunidad que ha sido clave en la conquista de derechos fundamentales en la ciudad, como el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género. Sin embargo, Buendía García enfatizó que la lucha no ha terminado. «Quedan rubros por conquistar, como el acceso pleno a servicios de salud sin discriminación, la equidad laboral y la protección efectiva contra crímenes de odio», señaló.
El llamado a la acción también sirvió como plataforma para reconocer a figuras importantes en esta causa. Se destacó el trabajo de la diputada Diana Sánchez Barrios por su papel en la obtención de logros sociales para la comunidad, así como el de Gerardo Vega Aguilar, recientemente galardonado con el Premio de la Juventud por su labor en la promoción de los derechos de la diversidad sexual.
Al atraer a miles de visitantes de otras partes del país y del mundo, la marcha genera una derrama económica significativa que beneficia a hoteles, restaurantes y comercios. La propuesta busca ahora capitalizar este potencial de manera estructurada, creando una campaña de difusión que invite a más personas a visitar la Ciudad de México y ser parte de una manifestación que es, a la vez, una fiesta de la identidad y un firme recordatorio de la agenda de derechos pendientes.

