Un megaoperativo conjunto, encabezado por el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Marina, en coordinación con autoridades federales y estatales, asestó un duro golpe a las estructuras delictivas en Sinaloa, dejando al descubierto el nivel de control que ejercían desde el interior del Centro Penitenciario de Aguaruto.
La acción más contundente tuvo lugar durante una revisión exhaustiva en dicho penal, donde las fuerzas del orden desmantelaron lo que funcionaba como un auténtico centro de comunicaciones y mando criminal. En las celdas se localizaron no solo un arma larga, tres armas cortas, cargadores, cartuchos y dosis de droga, sino también un sofisticado equipo tecnológico compuesto por 89 celulares, 12 módems, tres bandas anchas móviles y decenas de dispositivos de almacenamiento. El hallazgo se completó con 62 armas blancas y otras herramientas punzocortantes.
De forma simultánea, las acciones se extendieron por todo el estado con resultados significativos. En otra acción en Culiacán, elementos del Ejército ubicaron un secadero clandestino donde aseguraron 510 kilogramos de marihuana lista para su distribución.
En operativos distintos realizados en los municipios de Navolato, El Fuerte y Mazatlán, fueron detenidas tres personas en posesión de cargadores, cartuchos, diversas drogas y vehículos. Además, en Navolato, el cateo a un inmueble resultó en el aseguramiento de cinco vehículos, destacando uno de ellos por contar con blindaje de nivel de agencia, lo que evidencia la capacidad logística de los grupos criminales de la zona.
Esta serie de intervenciones coordinadas representa una de las ofensivas más importantes de los últimos meses contra la infraestructura operativa del crimen organizado en Sinaloa, afectando sus comunicaciones, finanzas y capacidad de movilización.

