Un giro inesperado en la saga del Cártel de Sinaloa se produjo este fin de semana con la entrega voluntaria de al menos 17 familiares de Joaquín «El Chapo» Guzmán a las autoridades de Estados Unidos. Entre las personas que cruzaron la frontera se encuentra Griselda López Pérez, exesposa del narcotraficante y madre de Ovidio Guzmán López, cuyo reciente acuerdo de culpabilidad en Estados Unidos parece haber desencadenado esta acción.
Según reportes del periodista Luis Chaparro, la entrega al Buró Federal de Investigaciones (FBI) tuvo lugar el mediodía del pasado viernes en el concurrido puerto fronterizo de San Isidro, en Tijuana. «Según la información de las mismas fuentes, entre estas personas se encuentra Griselda López, madre de Ovidio», detalló el comunicador.
La información preliminar sugiere que cada uno de los familiares cruzó con al menos dos maletas, y en conjunto portaban alrededor de 70 mil dólares en efectivo. El grupo incluía a un nieto, una hija y varios sobrinos del exlíder del Cártel de Sinaloa. Imágenes difundidas por Chaparro muestran a un grupo de personas con equipaje, presuntamente los familiares del capo, en espera de ingresar a territorio estadounidense.
Este movimiento se produce poco después de que se informara, el 6 de mayo, que Ovidio Guzmán López había llegado a un acuerdo con la justicia estadounidense para declararse culpable de cargos relacionados con el narcotráfico ante una jueza federal en Chicago. La próxima audiencia, programada para el 9 de julio, formalizaría este acuerdo, en el que renunciaría a su derecho a juicio a cambio de una recomendación de sentencia reducida.
La entrega de los familiares de «El Chapo» se interpreta como una consecuencia directa del acuerdo de Ovidio Guzmán, quien, según diversas fuentes, estaría dispuesto a colaborar con las autoridades estadounidenses, incluso testificando contra Ismael «El Mayo» Zambada García, cofundador del Cártel de Sinaloa, a cambio de protección para su familia. Reportes indican que Griselda López Pérez habría tomado la decisión de abandonar su residencia en Jesús María, Culiacán, Sinaloa, ante posibles represalias por la cooperación de su hijo.
Desde la extradición de Joaquín Guzmán en 2017, la facción de sus hijos, conocida como Los Chapitos, ha tomado un papel central en el cártel, siendo señalada por el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos, lo que ha generado sanciones y operativos conjuntos entre ambos países. La extradición de Ovidio Guzmán en abril de 2023 ya había marcado un punto de inflexión en la presión sobre el círculo familiar.
La entrega de estos 17 familiares representa un nuevo capítulo en los esfuerzos de Estados Unidos por desmantelar por completo la estructura operativa y familiar que ha sostenido al Cártel de Sinaloa durante décadas.
En la conferencia matutina de este domingo, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró no tener información adicional a la que ha trascendido en los medios y urgió a las autoridades estadounidenses a compartir detalles del caso con la Fiscalía General de la República (FGR). «No hay más información que la que ha salido en las notas», afirmó la mandataria, recordando la obligación del gobierno norteamericano de mantener un flujo constante de datos con la FGR.

