La nueva Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión fue aprobada en comisiones del Senado de la República con 29 votos a favor y 9 en contra. La iniciativa fue impulsada por el gobierno federal y respaldada por legisladores de Morena y sus aliados, mientras que la oposición denunció falta de apertura en su discusión.
El dictamen se avaló en un proceso considerado por senadores críticos como un “fast track”: sin parlamento abierto, sin debate amplio y sin haberse leído en su totalidad —el documento consta de 226 páginas.
La propuesta crea la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, organismo que concentrará atribuciones clave en el sector, como:
• Otorgar y revocar concesiones de radio, televisión y telecomunicaciones.
• Supervisar contenidos en medios tradicionales y plataformas digitales.
• Bloquear servicios digitales por motivos de interés público o seguridad nacional.
• Limitar la transmisión de publicidad y mensajes políticos extranjeros.
• Convertir al Estado en proveedor de servicios de internet.
En el documento se establece que la nueva agencia podrá “rescatar” bandas de frecuencia y recursos orbitales cuando así lo exija el interés público, por razones de seguridad nacional —a solicitud del Ejecutivo Federal—, o bien para la introducción de nuevas tecnologías.
El dictamen también prohíbe la transmisión de propaganda política o comercial proveniente de gobiernos o entidades extranjeras. En caso de incumplimiento, se contemplan multas de hasta el 5% de los ingresos del concesionario.
Asimismo, se faculta a la Agencia a bloquear plataformas digitales que incumplan con las disposiciones legales, lo cual ha sido interpretado por legisladores de oposición como un posible riesgo para la libertad de expresión y la competencia en el sector.
La senadora Claudia Anaya calificó la iniciativa como inconstitucional, al señalar que podría violar tratados internacionales firmados por México. Por su parte, el excandidato presidencial y senador por el PAN, Ricardo Anaya criticó que el dictamen se haya votado sin una lectura integral.
El dictamen será discutido en el Pleno del Senado en los próximos días, donde se espera un debate intenso sobre el alcance y las implicaciones de esta nueva legislación.

