En octubre de 2024, la inflación general anual en México se ubicó en 4.76%, marcando un repunte tras dos meses de descenso, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). A tasa mensual, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento del 0.55%, la cifra más alta para un mes de octubre desde 2022.
Por componentes, la inflación subyacente, que excluye bienes y servicios de alta volatilidad, mostró un aumento anual del 3.80%, mientras que la inflación no subyacente, que incluye productos agropecuarios y energéticos, alcanzó un 7.68% anual.
En octubre 2024, la #inflación general anual se ubicó en 4.76%. A tasa mensual, el Índice Nacional de Precios al Consumidor #INPC aumentó 0.55%.
Por componente, la inflación anual fue:
▪️ 3.80%, Subyacente
▪️ 7.68%, No subyacenteConsulta el comunicado de prensa:… pic.twitter.com/VK8DBJHHGQ
— INEGI INFORMA (@INEGI_INFORMA) November 7, 2024
Factores clave del alza inflacionaria
El fin de las tarifas eléctricas de temporada cálida en 18 ciudades del país fue uno de los mayores detonantes del aumento de precios, con un incremento mensual del 18.1% en este rubro.
Asimismo, varios alimentos básicos registraron importantes alzas mensuales: nopales (34.7%), papaya (26.9%), tomate verde (23.1%), calabacita (19.9%) y jitomate (15.6%). Otros bienes y servicios como la cebolla (7.2%) y el transporte aéreo (6.7%) también tuvieron una fuerte incidencia en el incremento general.
Tendencias por componentes
A nivel mensual, la inflación subyacente avanzó 0.28%, con incrementos del 0.24% en mercancías y del 0.32% en servicios. En contraste, la inflación no subyacente observó un alza más pronunciada, del 1.46%, impulsada por un aumento del 1.73% en productos agropecuarios y del 1.23% en energéticos y tarifas gubernamentales.
Impacto en la canasta básica
El Índice de Precios de la Canasta de Consumo Mínimo, que evalúa el costo de 176 productos y servicios esenciales, reportó un alza mensual del 0.45% y una variación anual del 4.45%. Este indicador refleja el impacto directo en los hogares, particularmente en aquellos de menores ingresos, que sienten con mayor intensidad el efecto de la inflación en su economía cotidiana.
Aunque el nivel inflacionario se mantiene dentro del rango objetivo del Banco de México, los precios de bienes esenciales y energéticos continúan siendo un desafío significativo para la estabilidad económica de las familias mexicanas.