En un clima de creciente tensión política, Ricardo Anaya expresó su apoyo a Daniel Barreda, quien, junto con su padre, fue detenido de manera “ilegal” por el gobierno de Layda Sansores, según denunció el senador Clemente Castañeda de Movimiento Ciudadano. Anaya condenó las risas y aplausos dirigidos hacia Castañeda durante la sesión del Senado, recordando que su partido había señalado estas irregularidades desde el inicio de la comisión.
Anaya criticó duramente las presiones del grupo en el poder para obtener los votos necesarios, a pesar de ser una minoría. “Si tienen los votos, ganen a la buena”, instó, acusando al grupo mayoritario de traicionar su propia historia. El ex candidato presidencial también subrayó que en democracia “nadie gana todo y nadie pierde todo”, y expresó su absoluta empatía con Daniel Barreda, destacando la importancia de que sus derechos sean respetados.
El senador Castañeda solicitó un receso en la sesión ordinaria del Senado, en la que se esperaba discutir la Reforma Judicial, hasta que no se garantizara la libertad de Daniel Barreda, quien cuenta con fuero constitucional. Esta solicitud refleja la seriedad de la situación y la preocupación por los derechos políticos de Barreda.
Por su parte, Gerardo Fernández Noroña, presidente de la mesa directiva del Senado, informó que ya había conversado con el senador Castañeda y que este se encontraba en la Ciudad de México, aunque no ofreció detalles adicionales sobre el estado de Barreda.
El posicionamiento de Anaya, junto con las denuncias de Castañeda, pone de manifiesto la creciente tensión y polarización en el Senado en un momento crucial para la política mexicana.

