En un evento significativo, la presidente electa de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se dirigió a las Fuerzas Armadas con una firme promesa: garantizar que su administración respetará los derechos humanos y el orden constitucional. La declaración tuvo lugar en la Plaza de Maniobras del Heroico Colegio Militar, ante la presencia de más de 20 mil cadetes del Ejército, la Fuerza Aérea Mexicana, la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional.
Acompañada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, Sheinbaum destacó su compromiso con un gobierno que actuará dentro del marco de la ley y los principios humanistas. “Nunca emitiré una orden que vulnere el orden constitucional o los derechos humanos de nuestro pueblo”, aseguró, subrayando su respeto y consideración hacia las Fuerzas Armadas.
La futura Comandanta Suprema también hizo hincapié en la importancia de continuar con la Cuarta Transformación, resaltando que las instituciones militares tienen un origen popular en México, a diferencia de otros contextos internacionales. Anunció su intención de mantener los programas sociales actuales y de introducir nuevas iniciativas durante su mandato.
El evento contó con la participación de los Secretarios de la Defensa Nacional y de Marina, Luis Cresencio Sandoval y Rafael Ojeda Durán, así como sus sucesores designados, Ricardo Trevilla y Raymundo Pedro Morales. También estuvieron presentes Rosa Icela Rodríguez, Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana; Luisa María Alcalde, titular de la Secretaría de Gobernación; y Martí Batres, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.
En su intervención, el presidente López Obrador agradeció a las Fuerzas Armadas por su apoyo al desarrollo del país y por su lealtad al pueblo mexicano. Destacó que durante su administración, las fuerzas militares desempeñaron un papel crucial en la defensa de la soberanía nacional y la integridad del territorio, asegurando que México ha mantenido su independencia frente a influencias extranjeras.
Este mensaje de Sheinbaum establece un claro compromiso con el respeto a la legalidad y los derechos fundamentales, marcando un importante precedente para su administración futura.

