El presidente Andrés Manuel López Obrador acusó este jueves al gobierno de Estados Unidos de ser corresponsable de la violencia que ha azotado Sinaloa en los últimos días, dejando un saldo de al menos 48 muertos, entre ellos miembros de las Fuerzas Armadas. La situación se desató tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Durante su conferencia matutina, el mandatario señaló que la violencia es resultado directo de un operativo realizado en colaboración con las autoridades estadounidenses. En respuesta a una pregunta sobre si Estados Unidos tiene responsabilidad en los hechos violentos, López Obrador afirmó: “Sí, claro que sí, por haber llevado a cabo ese operativo. Nada más que vayan internalizando que no se puede actuar así sin tomar en cuenta al gobierno de México”.
El presidente subrayó que el gobierno de Estados Unidos debe explicar los términos del acuerdo que permitió la captura de “El Mayo” Zambada, ya que este operativo ha generado inestabilidad y confrontación en Sinaloa. “El acuerdo nos produjo a nosotros en Sinaloa la confrontación que se está dando, espero que pronto se regrese a la normalidad”, expresó López Obrador, quien también pidió que se esclarezcan los detalles de esta colaboración entre ambos países.
En este contexto, el presidente también señaló que existe una campaña en su contra y en contra de su administración. Como ejemplo de esta campaña, López Obrador mencionó la reciente carta de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública, quien enfrenta cargos en Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Con estas declaraciones, López Obrador busca enfatizar la responsabilidad compartida entre México y Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado, destacando la necesidad de mayor coordinación y transparencia entre ambos países para evitar que este tipo de operativos generen más violencia en territorio mexicano.
Esta situación sigue siendo delicada, y el gobierno mexicano espera que pronto se logre restablecer la paz en la región. Mientras tanto, la atención está puesta en los próximos movimientos tanto de las autoridades mexicanas como de las estadounidenses, quienes deberán rendir cuentas sobre los detalles de este operativo que ha desencadenado la reciente ola de violencia en Sinaloa.

