Virginia de la Cruz enfrentó una odisea de ocho meses en busca de su hijo de 21 años, cuyo paradero finalmente descubrió en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Zacatecas. El cuerpo de su hijo había estado allí desde noviembre, el mismo mes de su desaparición, según reveló durante un foro de consulta ciudadana sobre la reforma al Issstezac.
Durante este tiempo de angustiosa búsqueda, Virginia proporcionó repetidamente su ADN y dirección al Semefo, sin recibir noticias hasta la semana pasada. Criticó severamente la falta de apoyo institucional y denunció la corrupción, afirmando que carece de recursos para el novenario de su hijo, su tratamiento médico y el cuidado de sus dos nietas.
“Quiero que se investigue a los trabajadores del Semefo, que rindan cuentas. ¿Dónde están? ¿Qué hacen?”, expresó Virginia con indignación. “Mi hijo estuvo ocho meses en esa temefo. Yo preguntaba y preguntaba, y nunca me daban razón. Tuvieron su ADN, su dirección, y no hicieron nada por localizarme.”
Virginia, visiblemente afectada, lamentó la pérdida de su hijo, quien trabajaba honradamente y no tenía problemas de adicciones. Su testimonio subraya las profundas deficiencias en las instituciones encargadas de la justicia y la seguridad en Zacatecas, y su llamado por justicia resonó entre los presentes en el foro.
“Mi hijo no se drogaba, mi hijo trabajaba decentemente. ¿Por qué se portan así? ¿A cuántas madres buscadoras nos traen por ahí arriesgando también su vida? ¿Por qué no hacen nada? Porque agarran dinero mal habido, por eso. Pura corrupción”, exclamó Virginia con voz entrecortada.
