En una de las operaciones marítimas más importantes en lo que va del año, la Secretaría de Marina Armada de México (Semar), en funciones de Guardia Costera, asestó un golpe millonario a las finanzas del crimen organizado al asegurar 2.154 toneladas de cocaína en aguas del Golfo de Tehuantepec.
El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México detalló que el hallazgo se realizó a 103 millas náuticas (aproximadamente 190.7 kilómetros) de la Décima Región Naval, con sede en Salina Cruz. Durante las labores de patrullaje y vigilancia, los elementos navales avistaron un cargamento masivo flotando a la deriva.
Al aproximarse, las autoridades contabilizaron 78 bultos embalados en plástico negro, los cuales contenían un total de 2,155 paquetes con un polvo blanco cuyas características corresponden a las de la cocaína.
El modus operandi del tráfico marítimo
Este aseguramiento pone al descubierto una táctica frecuente utilizada por los cárteles transnacionales en las costas del Pacífico. De acuerdo con las indagatorias, las embarcaciones provenientes de Centro o Sudamérica arrojan los cargamentos al mar amarrados con cuerdas —tal como se encontraron en esta ocasión— para evitar que se dispersen con la corriente. Posteriormente, lanchas rápidas de menor tamaño se encargan de recolectar la mercancía ilícita para introducirla al territorio nacional.
Las autoridades federales estiman que este lote incautado tiene un valor aproximado de 4.3 millones de pesos en el mercado negro. Más allá del impacto financiero para las células delictivas, la Semar destacó que esta acción evitó que millones de dosis de estupefacientes llegaran a las calles de México y el extranjero.
La presunta droga fue trasladada a tierra firme y puesta a disposición de las autoridades ministeriales competentes, quienes abrieron la carpeta de investigación correspondiente para determinar la situación legal del caso.
Con este decomiso, la actual administración federal acumula más de 65 toneladas de cocaína interceptadas en operaciones marítimas, consolidando la estrategia de vigilancia aérea, terrestre y naval para mantener el Estado de derecho en las zonas marinas del país.

