Fotografía: El convoy regresaba a la capital del estado luego de desmantelar centros de producción de metanfetamina ligados al Cártel de Sinaloa.
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Un saldo trágico de cuatro funcionarios muertos —dos mexicanos y dos estadounidenses— dejó un accidente automovilístico ocurrido este fin de semana en el estado de Chihuahua. Las víctimas regresaban de una exitosa incursión en la región serrana del municipio de Morelos, donde autoridades desmantelaron dos laboratorios clandestinos de drogas sintéticas.

El titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), César Jáuregui Moreno, confirmó que entre los fallecidos se encuentra el director regional de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), Pedro Ramón Oseguera Cervantes, y su escolta, el agente ministerial Manuel Genaro Méndez Montes. Junto a ellos, perdieron la vida dos instructores de la Embajada de Estados Unidos en México que participaban en labores de capacitación y cooperación bilateral.

De acuerdo con los primeros reportes periciales, el siniestro ocurrió alrededor de las 02:00 de la madrugada del sábado 18 de abril. La unidad oficial, que encabezaba el convoy de seguridad sobre un tramo complicado de la sierra hacia la carretera Chihuahua-Ciudad Juárez, derrapó, cayó a un barranco y posteriormente explotó.

El golpe al Cártel de Sinaloa

Horas antes de la tragedia, el operativo conjunto había logrado ubicar, mediante sobrevuelos con drones, dos narcolaboratorios presuntamente operados por el Cártel de Sinaloa en una zona de difícil acceso, a unas nueve horas de la capital del estado.

En el primer predio, de aproximadamente 850 metros cuadrados, se inhabilitó una compleja infraestructura con múltiples hornos, calderas y más de cien cilindros de gas LP. En el segundo punto se aseguraron condensadores y químicos para la elaboración de metanfetamina.

Condolencias internacionales

El lamentable suceso generó eco inmediato a nivel diplomático. El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, emitió un mensaje en el que reconoció el incansable esfuerzo de los agentes para enfrentar a los grupos del crimen organizado.

“Esta tragedia es un solemne recordatorio de los riesgos que enfrentan los funcionarios mexicanos y estadounidenses dedicados a proteger a nuestras comunidades, y fortalece nuestra determinación de continuar su misión y avanzar en nuestro compromiso compartido con la seguridad y la justicia”, expresó el diplomático.

Por su parte, las autoridades estatales mantienen las investigaciones en curso para determinar con exactitud la mecánica del accidente que enluta a las corporaciones de seguridad de ambos países.


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