Este lunes 6 de abril de 2026, miles de conductores y transportistas de carga se vieron atrapados en un «megabloqueo» que estranguló las principales vías de comunicación del país. La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) y el Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) cumplieron su advertencia y paralizaron puntos estratégicos en al menos 20 estados de la República, desatando un conflicto que escaló rápidamente a un cruce de declaraciones con el Gobierno federal.
El impacto logístico fue masivo. Desde tempranas horas, los inconformes tomaron casetas vitales como La Venta en la autopista México-Toluca, y estrangularon el tránsito en la México-Querétaro, México-Pachuca, México-Puebla, el Arco Norte y el Circuito Exterior Mexiquense. La movilización, planeada de manera estratégica por el líder de la ANTAC, David Estévez, al término de la Semana Santa, también reportó cierres con tractores en Zacatecas, Chihuahua y un fuerte bloqueo en la carretera Córdoba-Veracruz a la altura de Rancho Trejo.
Demandas frente a la postura oficial
El pliego petitorio de ambos sectores es claro: exigen un cese inmediato a la ola de asaltos, extorsiones y asesinatos de operadores, así como una reducción en los costos del diésel. En el rubro agrícola, reclaman precios justos para sus cosechas, apoyos efectivos y el fin de los abusos en puntos de revisión.
Sin embargo, la respuesta desde Palacio Nacional no fue conciliadora con los líderes de la protesta. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la mayoría de las peticiones ya están siendo canalizadas, destacando que se han destinado casi 4 mil millones de pesos a más de 45 mil productores agrícolas y que se están interviniendo tramos peligrosos con la Guardia Nacional. La mandataria desestimó la magnitud legítima del paro, señalando que algunos dirigentes organizan estos cierres carreteros por motivos meramente políticos.
En sintonía, las secretarías de Gobernación (Segob) y de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) emitieron un comunicado conjunto donde refrendaron que se han mantenido 27 reuniones de diálogo desde octubre y que 20 de las 29 peticiones del gremio transportista ya fueron atendidas, calificando las movilizaciones del lunes de «injustificadas» y haciendo un llamado a no afectar el desarrollo económico del país.
Acusaciones de sabotaje y el panorama para los próximos días
La postura gubernamental encendió los ánimos de los manifestantes. Al mediodía, Jeannet Chumacero, vocera de la ANTAC, emitió un mensaje urgente denunciando una campaña de desinformación institucional.
En un inicio, durante una entrevista matutina con el periodista Ciro Gómez Leyva, Chumacero había explicado que los horarios de los bloqueos se ajustarían entre las 9:00 y las 10:00 horas por cuestiones de seguridad y logística operativa. Horas más tarde, la vocera fue tajante al acusar al Estado: “Quieren sabotear nuestra movilización, se está propagando información falsa (…) responsabilizamos al gobierno sobre cualquier acción en contra de nuestros dirigentes y compañeros manifestantes”.
Aunque hacia las 16:00 horas de este lunes Caminos y Puentes Federales (Capufe) reportó el retiro de manifestantes en zonas como la Córdoba-Veracruz, las afectaciones viales continuaron a lo largo de la tarde. Hasta el momento, ni la ANTAC ni el FNRCM han emitido una convocatoria oficial para extender los paros totales este martes 7 de abril, pero han advertido que el paro podría volverse indefinido si no se firman acuerdos reales.
Las autoridades han instado a la ciudadanía a mantenerse al tanto de los canales oficiales de Capufe y de la Guardia Nacional Carreteras ante la posibilidad de manifestaciones aisladas en los próximos días.

