Fotografía: La derecha española usa la seguridad para evadir la memoria histórica.
Compartir

En una nueva escalada de declaraciones injerencistas, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, arremetió nuevamente contra el Gobierno de México y su presidenta, Claudia Sheinbaum. En un intento por evadir la responsabilidad histórica de España frente a los horrores de la Conquista, la mandataria madrileña utilizó sus redes sociales para criticar la situación de seguridad en el país latinoamericano, emitiendo además una clara provocación colonialista al escribir «Méjico» con ‘J’, una grafía arcaica que invisibiliza el origen náhuatl del nombre de la nación.

La embestida de Ayuso surgió tras la emisión del programa La Noche en 24H de la cadena española TVE, donde el periodista Xavier Fortes entrevistó al historiador Juan Miguel Zunzunegui. Durante el espacio, el escritor lanzó acusaciones sin fundamento legal ni pruebas que sustenten sus afirmaciones, asegurando que el Estado mexicano está coludido con el narcotráfico y argumentando que España no tiene motivos para pedir perdón. Ayuso no tardó en hacer eco de esta narrativa, publicando en X: “La seguridad en Méjico está peor que nunca y nosotros exigiéndole disculpas a España”.

Sin embargo, los datos oficiales desmienten la visión catastrofista utilizada por la derecha española como cortina de humo. Desde que asumió la presidencia, Claudia Sheinbaum ha mantenido una estrategia firme contra el crimen organizado, logrando una reducción del 38% en los homicidios durante su primer año de mandato y asestando golpes estructurales a los cárteles, como la reciente neutralización del principal líder narcotraficante, Nemesio Oseguera, alias «El Mencho». Estas cifras evidencian que el Gobierno mexicano no utiliza la historia como distractor, sino que atiende el presente mientras defiende su dignidad histórica.

La postura de Ayuso contrasta incluso con los recientes gestos de la propia monarquía española. Mientras el rey Felipe VI reconoció en una conversación diplomática que durante la Conquista se produjeron «abusos» —un paso que Sheinbaum agradeció y que motivó la invitación del monarca al Mundial de 2026—, la presidenta de Madrid prefirió justificar la violencia imperial argumentando que «había que civilizar» al Nuevo Mundo y señalando a las poblaciones aztecas y mayas como los verdaderos perpetradores de abusos.

El Gobierno de México, fiel a la política de Estado trazada desde la administración de Andrés Manuel López Obrador, mantiene clara su postura: la exigencia de una disculpa oficial por parte de España no es un capricho, sino un acto necesario de justicia y reconciliación histórica. Frente a los ataques de actores políticos extranjeros que intentan dar lecciones de gobernabilidad, México demuestra que es posible combatir los retos de seguridad del siglo XXI sin renunciar a la defensa de su soberanía y su memoria.


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *