Fotografía: Durante el encuentro, el Gobierno Federal delineó su estrategia de "prosperidad compartida", anunciando una inyección de 5.6 billones de pesos en infraestructura mixta. Crédito de la imagen a Presidencia.
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En un entorno global marcado por la volatilidad y los reacomodos geopolíticos, la 89ª Convención Bancaria, celebrada bajo el lema “Innovando la banca, construyendo el futuro”, se convirtió en el escenario de un enérgico llamado de atención y, a la vez, de un pacto histórico. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, dejó claro que, si bien el país goza de una estabilidad macroeconómica envidiable, el sistema financiero tiene una deuda pendiente con el desarrollo productivo de los mexicanos: la democratización del crédito.

Apoyada en datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) que muestran a México rezagado frente a economías como Colombia, Perú, Brasil y Chile en materia de colocación crediticia —particularmente para Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes)—, la mandataria lanzó un exhorto contundente a las cúpulas financieras.

“¿Qué le pedimos a la banca? Porque aquí como bien dijo Emilio [Romano, presidente de la ABM] pues hay que caminar juntos. Les pedimos que aumenten el crédito. La banca mexicana tiene mucho todavía que darle al país, le ha dado, pero necesitamos que le dé todavía más, y por eso la mejor noticia con la que nos podemos ir hoy es que van a aumentar el crédito del 38 por ciento del PIB al 45 por ciento del PIB. Nos vamos con una buena noticia que es el compromiso de la banca en México”, destacó la titular del Ejecutivo.

Este incremento, que al sector bancario le tomó más de una década lograr en su etapa anterior, fue asumido por Emilio Romano, presidente de la ABM, quien coincidió en que el financiamiento debe dejar de verse como un mero instrumento de rentabilidad para entenderse como «una herramienta de desarrollo y de movilidad social».

La era de la digitalización: El adiós al efectivo en servicios clave

Uno de los ejes rectores para alcanzar el anhelado crecimiento económico es la modernización de los sistemas de pago. En un país donde el efectivo sigue dominando cerca del 80% de las transacciones, el Gobierno Federal, en plena coordinación con el Banco de México (Banxico) y la banca comercial, anunció una transición inminente.

Sheinbaum adelantó que este mismo año se buscará hacer obligatorio el pago mediante plataformas digitales en gasolineras y casetas de peaje en todo el territorio nacional. Este esfuerzo será apuntalado por la simplificación del sistema CoDi, operado por Banxico. Victoria Rodríguez Ceja, gobernadora del banco central, confirmó que ya se han puesto a consulta pública las reformas para homologar las transferencias a través de dispositivos móviles, garantizando una experiencia de cero comisiones para la ciudadanía.

Por su parte, la ABM propuso la eliminación temporal de la tasa de intercambio para pagos con tarjeta en gasolineras, buscando que el sector adopte el CoDi de forma masiva y reduzca costos operativos. A esta estrategia de digitalización se sumará el Banco del Bienestar y la implementación de una ventanilla única para homologar los trámites en las 32 entidades del país, apoyada por la Agencia de Transformación Digital, con el fin de desahogar la carga administrativa que hoy asfixia a las Pymes y que cuesta hasta 95 mil pesos anuales a los emprendedores.

Inversión de 5.6 billones y la apuesta por la «Prosperidad Compartida»

Para materializar el crecimiento, el Ejecutivo federal informó que ya fue enviada al Congreso de la Unión la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar. Este andamiaje jurídico busca coordinar recursos públicos, privados y sociales, proyectando una inyección de 5.6 billones de pesos entre 2026 y 2030, distribuidos en sectores neurálgicos.

El gran protagonista de esta cartera es el sector energético, que concentrará el 54.15% de la inversión. La meta es ambiciosa: generar 30,000 megawatts (MW) adicionales hacia el final de la década, elevar al 48% la participación de las fuentes renovables y, a través de modelos de inversión mixta con la CFE, reducir drásticamente la dependencia exterior del gas natural, pasando del 75% al 50%.

El resto de la inversión se pulverizará en motores de conectividad y bienestar: Trenes (15.63%), Carreteras (13.94%), Puertos (6.48%), Salud (6.23%) y Agua (2.83%). Además, Nacional Financiera (Nafin) destinará esquemas de crédito para 15 proyectos de innovación tecnológica 100% nacionales, destacando el vehículo eléctrico mexicano «Olinia», así como el desarrollo de semiconductores y equipos médicos.

Un blindaje macroeconómico frente a la volatilidad global

Pese a los conflictos en Medio Oriente y el alza internacional del petróleo, el tono en Cancún fue de un optimismo fundamentado en los números. La Presidenta recordó que, gracias a un acuerdo voluntario con los gasolineros, el precio del combustible se mantendrá topado en 23.99 pesos por litro, blindando los bolsillos de los mexicanos frente a choques externos.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, respaldó la narrativa presidencial asegurando que México cuenta con «una base firme para enfrentar el entorno internacional». Las cifras son elocuentes: una tasa de desempleo estancada en un histórico 2.2%, reservas internacionales superiores a los 250 mil millones de dólares y una deuda pública sostenida mayormente a tasas fijas en el mercado doméstico.

A esto se suma el músculo del mercado interno, estimulado por un incremento del 154% en términos reales al salario mínimo entre 2018 y 2026 (fijado hoy en 315.04 pesos diarios), la salida de 13.5 millones de mexicanos de la pobreza y una reducción del 44% en los homicidios dolosos. Este panorama de estabilidad política y seguridad ciudadana funge como el mejor aval del país justo en la semana en que han iniciado formalmente las renegociaciones del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Polos de Bienestar y el futuro regional

El evento, que reunió a la cúpula económica del país, también sirvió de vitrina para proyectos regionales de alto impacto. La gobernadora anfitriona, Mara Lezama, presentó el proyecto del Distrito Financiero y Tecnológico de Cancún, una iniciativa que busca atraer inversiones de hasta 1,300 millones de dólares y generar 11 mil empleos especializados, diversificando la vocación de Quintana Roo más allá del turismo tradicional.

Al cierre de la inauguración, acompañada también por figuras clave de su gabinete, Sheinbaum Pardo hizo un llamado a la unidad del sector productivo frente a los retos democráticos e internacionales: “Habrá temas en los que no estamos de acuerdo, no importa; somos un país democrático y qué bueno que haya temas en los que no estamos de acuerdo, pero lo importante es en los que sí estamos de acuerdo y en eso podemos trabajar mucho juntos”.

El guante está lanzado. La promesa de la banca de subir la cuota de crédito a niveles inéditos es, para el gobierno, la prueba de fuego de que el modelo económico actual no solo busca utilidades récord para los corporativos financieros, sino un desarrollo real, palpable y sustentable para la base piramidal del país.

Nota de la Redacción: Esta cobertura especial de Diario Huellas de México fue elaborada a partir del análisis periodístico y la síntesis de reportes y comunicados emitidos por la Presidencia de la República, así como despachos informativos de Jaqueline Viedma (Infobae), La Razón, Hazel Zamora y Karen Tlali (IMER Noticias), Eduardo Dina (El Universal), Tania Soto Ceja (Nación 321), Edgar Juárez (El Economista), Forbes y la columna Serpientes y Escaleras.


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