En un movimiento sin precedentes para proteger la economía del sector agrícola, los gobiernos federal y de Sinaloa concretaron un acuerdo histórico con 25 empresas comercializadoras e industriales para garantizar la compra anticipada de 2 millones 856 mil toneladas de maíz correspondientes al ciclo otoño-invierno 2025-2026.
El pacto, que asegura la salida de más del 70 por ciento de la producción total estimada para el estado (cuatro millones de toneladas), fue firmado en el Salón de Gobernadores del Palacio de Gobierno. Ahí, autoridades, productores y empresarios establecieron una base homologada de comercialización de 65 dólares por tonelada, un esquema diseñado para blindar a los maiceros frente a la volatilidad y caída de los precios internacionales.
Las compras, que iniciaron formalmente el 13 de marzo, estarán encabezadas por gigantes del sector alimentario y pecuario. Tan solo la industria harinera —conformada por Maseca, Minsa y Harimasa— se comprometió a adquirir 1.1 millones de toneladas. A la estrategia se sumaron empresas como SuKarne (450 mil toneladas), Grupo Patrón y Palmicultores de San Marcos (300 mil cada uno), Agroservicios a Productores del Valle (200 mil), Bachoco (160 mil) y Graco (130 mil), entre otras.
El primer paso hacia un sistema nacional
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, celebró el acuerdo como una promesa cumplida por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien apenas 15 días antes se había comprometido a resolver la incertidumbre del sector en su visita a Culiacán. «Quiero terminar mi gobierno armando una estrategia de futuro en materia de comercialización de los granos», destacó el mandatario estatal.
Me enlazo a Sinaloa donde gracias al impulso de la Presidenta @Claudiashein, se alcanzó un acuerdo para garantizar la compra de más de 2 millones 800 mil toneladas de maíz#FórmulaNoticias @Radio_Formula / #FelizSábado #TeleFórmulahttps://t.co/gkSF2Nlle4
— Juan Becerra Acosta (@juanbaaq) March 14, 2026
Por su parte, los enviados presidenciales —Carlos Augusto Morales López, secretario particular de la Presidencia, y Leonel Cota Montaño, subsecretario de Agricultura— adelantaron que este esquema no se limitará a Sinaloa. El objetivo es que este modelo sea la piedra angular del nuevo Sistema Nacional de Ordenamiento del Mercado de Maíz, erradicando la necesidad de que el gobierno actúe como apagafuegos ante las crisis coyunturales de cada ciclo agrícola.
Certidumbre, pero con detalles pendientes
El sector agrícola recibió el pacto con optimismo. Jesús Rojo Plascencia, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES), calificó el momento como un «gran paso» que por fin otorga tranquilidad a las familias del campo sobre el destino de sus cosechas, las cuales se levantarán en aproximadamente dos meses.
No obstante, en las mesas de diálogo también hubo voces cautelosas. El productor Ricardo Armenta recordó que, si bien la base de 65 dólares por tonelada es un avance crucial, la construcción del precio final total para el agricultor aún no está terminada, pues falta definir el monto exacto del apoyo complementario que otorgará el Gobierno federal.

