Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco y presunto líder de la célula criminal conocida como «La Barredora», sufrió un revés legal en su intento por evitar ser entregado a la justicia de Estados Unidos. El Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Penal del Estado de México desechó un juicio de amparo promovido por su defensa, al considerar que el reclamo se basa en un acto «futuro e incierto».
Recluido en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 1, conocido como «El Altiplano», Bermúdez Requena —identificado con los alias de «El Abuelo», «El Munra» o el «Comandante H»— basó su recurso legal en comentarios extraoficiales. Según el expediente judicial, el exfuncionario argumentó que el pasado 5 de marzo de 2026, custodios del penal le aseguraron que «ya se iba al gabacho» porque existía una orden de extradición en su contra, afirmación que intentó respaldar presentando diversas notas periodísticas.
El senador Adán Augusto López Hernández evitó a la prensa tras la publicación de una investigación de El Universal que señala que, cuando fue “corcholata” de Morena, habría recibido apoyo de un empresario ligado a Hernán Bermúdez Requena.
Al salir del Senado, el legislador… pic.twitter.com/FVuW9oI4z1
— Azucena Uresti (@azucenau) March 10, 2026
El juez Daniel Marcelino Niño Jiménez desestimó la demanda de garantías. En su resolución, detalló que los custodios penitenciarios no son autoridades facultadas para notificar procedimientos legales. Además, precisó que no existe evidencia de una solicitud formal de extradición por parte de Washington, por lo que Bermúdez Requena no ha sufrido ninguna afectación real a sus derechos fundamentales que justifique la intervención de la justicia federal.
De jefe policial a operador del crimen organizado
El caso de «El Abuelo» destapó una profunda red de presunta corrupción institucional. Bermúdez Requena ocupó la titularidad de la seguridad en Tabasco desde diciembre de 2019 hasta enero de 2024, durante la administración estatal de Adán Augusto López Hernández.
Documentos militares filtrados en 2022 por el colectivo Guacamaya revelaron que, desde su cargo público, Bermúdez presuntamente operaba a favor del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Se le acusa de reclutar a decenas de policías estatales, ofreciéndoles pagos semanales para realizar labores de vigilancia, cobro de piso y protección para la célula de «La Barredora», lo que detonó el crecimiento del narcotráfico, la extorsión y el huachicoleo en la entidad.
Tras permanecer prófugo y ser buscado con una ficha roja de la Interpol, el exjefe policial fue detenido en Paraguay en septiembre de 2025 y deportado a México.
Actualmente, enfrenta procesos penales por asociación delictuosa, extorsión y secuestro agravado. A la par de este revés judicial, tribunales federales han confirmado en meses recientes que sus cuentas bancarias, así como las de familiares y socios, permanecerán congeladas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) debido a operaciones inusuales y esquemas de simulación fiscal.
La resolución del juez deja la puerta abierta para que la defensa promueva un nuevo amparo, pero únicamente si en el futuro se formaliza un pedido de extradición por parte del gobierno estadounidense.

