Fotografía: La FGR lo vincula a proceso por evadir más de 28 millones de pesos y su nombre figura en las triangulaciones del caso Odebrecht.
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La red de operaciones financieras ligada a los escándalos de corrupción del sexenio pasado suma un nuevo detenido. Elementos de la Fiscalía General de la República (FGR) lograron la captura y posterior vinculación a proceso de Jorge Yáñez Polo, contador personal de Emilio Lozoya Austin, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Un juez federal con sede en la Ciudad de México dictó prisión preventiva justificada contra el imputado por su probable responsabilidad en el delito de defraudación fiscal equiparada, ordenando su internamiento inmediato en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente.

La aprehensión, ejecutada en la ciudad de Querétaro mediante un operativo conjunto de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y el Gabinete de Seguridad federal, pone fin a la evasión de Yáñez Polo, quien desde el 7 de septiembre de 2020 había ignorado la orden judicial de presentarse voluntariamente ante las autoridades.

El desfalco millonario y la red de 19 empresas

Las indagatorias de la Fiscalía Especial en Investigación de Delitos Fiscales y del Sistema Financiero revelan que el operador financiero presuntamente falsificó información en sus declaraciones anuales del Impuesto Sobre la Renta (ISR). Durante los ejercicios fiscales de 2014 a 2018, Yáñez Polo habría reportado ingresos acumulables muy inferiores a los reales, ocasionando un boquete al fisco federal estimado en 28 millones 150 mil 800 pesos.

Sin embargo, el peso del detenido va más allá de la evasión fiscal. De acuerdo con fuentes judiciales, a través de su despacho «Jorge Yáñez y Cía. S.C.», fungió como el arquitecto financiero de extrema confianza del matrimonio Lozoya-Eckes.

Las investigaciones lo ubican como accionista de 19 empresas. Entre ellas destaca su rol como apoderado y administrador de Yacani, propiedad de Marielle Helene Eckes (exesposa de Lozoya), firma directamente señalada por las autoridades por la triangulación de recursos ilícitos vinculados a los casos Odebrecht y Altos Hornos de México (AHMSA).

Cuentas congeladas y cerco judicial

El cerco sobre el contador comenzó a estrecharse desde mayo de 2019, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ordenó congelar sus cuentas bancarias a la par de las de Alonso Ancira y varios familiares de Lozoya, al detectar operaciones con recursos de procedencia presuntamente ilícita. Pese a promover diversos amparos que llegaron hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), sus recursos fueron finalmente desechados.

Durante la audiencia inicial tras su captura, el juez de control otorgó a la FGR un plazo de tres meses para el cierre de la investigación complementaria.

Mientras su excontador enfrenta el proceso desde una celda en el Reclusorio Oriente, Emilio Lozoya continúa su propio proceso penal en libertad provisional, portando un brazalete electrónico y con restricciones para abandonar el país, evidenciando que las esquirlas del caso Agronitrogenados y Odebrecht continúan activas.


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