Fotografía: El sindicato inició un paro indefinido luego de que la administración rompiera la promesa de diálogo.
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La tensión laboral escaló este día en la Comisión Municipal de Agua Potable y Saneamiento (CMAS) de Coatzacoalcos, luego de que trabajadores sindicalizados iniciaran un paro indefinido y tomaran de forma simbólica las instalaciones del organismo. Como medida de presión, los manifestantes han bloqueado el acceso exclusivo a los mandos directivos, exigiendo el cumplimiento inmediato de su contrato colectivo de trabajo.

El movimiento es encabezado por María de la Luz Acosta Cabrera, secretaria general del sindicato y actual regidora con la Comisión de Derechos Humanos en el Cabildo local. De acuerdo con la lideresa, la base trabajadora decidió reactivar la protesta debido a que, hace apenas una semana, habían levantado un paro previo bajo la promesa de instalar una mesa de negociaciones, acuerdo que la administración ignoró por completo.

«No hay postura clara ni acercamiento formal. Permaneceremos aquí día y noche, como en años anteriores, hasta que se respeten nuestros derechos y lleguemos a un acuerdo firmado», advirtió Acosta Cabrera, confirmando que se montarán guardias permanentes en los accesos.

Adeudos a jubilados y acusaciones de acoso laboral

El pliego petitorio del gremio se centra en tres exigencias fundamentales derivadas del reciente cambio de administración. En primer lugar, reclaman el pago de primas de antigüedad para el personal jubilado, un adeudo que, señalan, arrastra desde el 29 de diciembre de 2025. A esto se suma la exigencia de un bono equivalente a 50 días de salario, prestación que se encuentra debidamente estipulada en su contrato colectivo.

Por otro lado, el conflicto tiene una fuerte vertiente administrativa. La dirigencia sindical denunció la baja unilateral de siete empleados que, aseguran, ya contaban con su proceso de basificación avalado desde la revisión contractual del año pasado —un caso que actualmente se litiga ante un tribunal laboral—.

En este contexto, Acosta Cabrera señaló directamente a Iván Martínez Méndez, del área de Recursos Humanos, acusándolo de actuar con arbitrariedad y de ejercer acoso laboral sistemático contra el personal sindicalizado.

Hasta el cierre de esta edición, la dirección general de la CMAS no ha emitido ningún comunicado oficial ni ha fijado una postura sobre las graves acusaciones y los pagos pendientes. Ante esta parálisis institucional, el sindicato hizo un llamado urgente al Gobierno Municipal para que intervenga como mediador y destrabe el conflicto.

Servicio a la ciudadanía, sin afectaciones

A pesar de la magnitud de la protesta y el bloqueo a las oficinas directivas, el sindicato fue enfático en asegurar que el servicio a los usuarios de Coatzacoalcos no corre peligro.

Las áreas operativas y de atención ciudadana —tales como las cuadrillas de campo, la reparación de fugas, el sistema de saneamiento y el cobro en cajas— continúan trabajando con total normalidad. El objetivo del gremio es concentrar la presión sobre la gerencia sin perjudicar el suministro de agua potable ni los trámites de la población.


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