Fotografía: Autoridades y colectivos de búsqueda trabajan en un terreno de difícil acceso; los restos estaban ocultos en pozos de agua en desuso.
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La región Laja-Bajío vuelve a ser escenario del horror. En un predio de difícil acceso conocido como “La Freseada”, ubicado entre las comunidades de Franco Tavera y San Antonio de Morales, autoridades estatales y federales confirmaron la localización de una nueva fosa clandestina. Hasta el momento, se han recuperado al menos 13 cuerpos, algunos completos y otros en estado esquelético, ocultos al interior de pozos de agua en desuso y canales de riego.

El hallazgo: entre el agua y la tierra

Los trabajos de recuperación iniciaron el pasado viernes tras labores de inteligencia de la Fiscalía General del Estado (FGE) y reportes ciudadanos sobre movimientos sospechosos en la zona. Sin embargo, la complejidad del terreno extendió las diligencias durante el fin de semana y hasta este martes.

El sitio, caracterizado por ser un área despoblada y con caminos saca cosechas, fue intervenido por la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas, Agentes de Investigación Criminal y peritos forenses, bajo el resguardo perimetral de la Guardia Nacional.

De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, la cifra de 13 víctimas es preliminar y podría aumentar, ya que los trabajos de excavación y sondeo en los pozos profundos continúan activos.

Rigor forense y silencio institucional

En un comunicado oficial, la Fiscalía de Guanajuato detalló que se aseguraron diversos «indicios» (restos óseos y elementos biológicos), los cuales fueron embalados con estricto protocolo para su traslado a los laboratorios forenses. El objetivo prioritario es determinar la identidad legal de las víctimas y las causas de muerte.

“Los resultados y detalles derivados de estos análisis serán dados a conocer en el momento procesal oportuno, cuando su difusión no represente un riesgo para la investigación”, señaló la dependencia, enfatizando el respeto a las familias de los desaparecidos.

Guanajuato: un cementerio clandestino Este descubrimiento no es un hecho aislado, sino parte de una crisis humanitaria sostenida. Según datos de la organización Causa en Común y registros periodísticos, Guanajuato acumula cerca de 750 fosas clandestinas documentadas desde 2009.

El contexto reciente es alarmante:

  • Durante 2025, se reportó la detección de 90 fosas en el estado.
  • Municipios como Irapuato, Juventino Rosas y Villagrán concentran la mayor cantidad de hallazgos.
  • La entidad lidera las estadísticas nacionales de violencia, con un historial de masacres y ocultamiento de cuerpos que busca invisibilizar la magnitud de la pugna entre grupos del crimen organizado.

    Mientras los peritos continúan tamizando la tierra en Juventino Rosas, los colectivos de búsqueda mantienen la esperanza de que estos hallazgos permitan, al menos, regresar a las víctimas a casa para darles un descanso digno.


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