Fotografía: El ataque ocurrió a escasos metros de un destacamento federal, marcando el segundo atentado contra Medina.
Compartir

La violencia en la capital colimense alcanzó este lunes un nuevo nivel de audacia criminal. Efraín Medina Valenzuela, quien fuera Director General de Inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) durante el sexenio del priista Ignacio Peralta Sánchez, fue ejecutado en un ataque directo ocurrido a plena luz del día.

Los hechos se registraron la tarde de este 15 de diciembre sobre la transitada Avenida Tecnológico. De acuerdo con los primeros reportes de la Fiscalía General del Estado (FGE), Medina Valenzuela circulaba a bordo de un automóvil Jetta color rojo en compañía de su esposa, cuando sujetos armados a bordo de una motocicleta se emparejaron al vehículo y abrieron fuego en repetidas ocasiones.

El crimen, ante la mirada de la autoridad

Lo que ha generado mayor conmoción e indignación entre la ciudadanía es la ubicación del atentado: el crimen se perpetró frente al Instituto Tecnológico de Colima y muy cerca del Casino del SNTE, zona donde se encuentra instalado un destacamento de la Guardia Nacional. A pesar de la proximidad de las fuerzas federales, los agresores lograron huir sin ser detenidos.

En el lugar quedó el cuerpo sin vida del exfuncionario, quien recibió múltiples impactos de bala en el cráneo. Su esposa, cuya identidad se mantiene reservada, resultó gravemente herida con lesiones en diversas partes del cuerpo y fue trasladada de emergencia a un hospital, donde su estado de salud es reservado.

Un historial de atentados y controversias

Efraín Medina no era ajeno a la violencia que azota la entidad ni a la polémica. En octubre de 2022, ya había sobrevivido a un primer intento de ejecución. En aquella ocasión, fue emboscado junto a un exagente de la Policía Estatal Preventiva en la avenida Constitución; ambos lograron salvar la vida y trasladarse por sus propios medios a recibir atención médica.

El perfil de la víctima también incluye antecedentes penales que datan de 2002. Cuando fungía como director de la Policía Municipal de Coquimatlán, Medina fue consignado por un juez bajo cargos de abuso de autoridad, falsificación de documentos (relacionado con el cobro de un cheque) y encubrimiento por la compraventa de un automóvil robado.

La Fiscalía General del Estado informó que elementos de la Policía de Investigación y servicios periciales procesaron la escena para integrar la carpeta de investigación correspondiente, prometiendo esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia, en un estado donde los ataques contra exservidores públicos se han vuelto una constante alarmante.


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *