Con el aleteo incesante que tiñe de naranja los bosques de oyamel, este 21 de noviembre arrancó oficialmente la temporada de avistamiento de la Mariposa Monarca en Michoacán. Autoridades ambientales y ejidales dieron el banderazo de salida en los santuarios de El Campanario (ejido El Rosario, Ocampo) y Sierra Chincua (Angangueo), marcando el inicio de un ciclo que proyecta esperanza para la especie.
Rosalía Domínguez Vieyra, directora de la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca, junto con el activista y guardián Homero Gómez hijo, confirmaron la apertura de los recintos tras el arribo masivo de millones de lepidópteros que completaron su travesía desde Canadá y Estados Unidos.
Una temporada de recuperación A diferencia de años anteriores marcados por la incertidumbre climática, la temporada 2025-2026 inicia con datos alentadores. Autoridades del ejido El Rosario, hogar del santuario El Campanario —considerado el más concurrido de la región—, reportaron que la colonia de hibernación ocupa actualmente cerca de ocho hectáreas de bosque. Esta cifra representa un indicador positivo de recuperación poblacional para la especie, que encuentra en estos microclimas el refugio ideal para sobrevivir al invierno.
▶️ En este Día Nacional de la #MariposaMonarca, #HablemosDe esta especie que cada año viaja a través de miles de kilómetros hasta los bosques de la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca en Michoacán y el Estado de México.#SomosMedioAmbiente pic.twitter.com/SgqpPipWHK
— SEMARNAT México (@SEMARNAT_mx) November 11, 2025
Precios y logística para el visitante Con el objetivo de mejorar la experiencia turística y garantizar la sustentabilidad económica de las comunidades, el Comité Turístico acordó la homologación de tarifas en todos los santuarios de la reserva.
Adultos: 150 pesos.
Niños: 100 pesos.
Los accesos principales se encuentran habilitados desde Zitácuaro, así como por la ruta que conecta Maravatío con Senguio y Áporo. Los santuarios operarán diariamente hasta el próximo 30 de marzo de 2026, fecha límite antes de que las mariposas inicien su retorno al norte del continente, previsto para comenzar alrededor del 21 de marzo.
Impacto económico y social La Reserva de la Biósfera, que abarca más de 56 mil hectáreas entre Michoacán y el Estado de México, no solo es un pulmón natural, sino el sustento de miles de familias. Tan solo en el ejido El Rosario, donde habitan cerca de 10 mil personas, la temporada genera al menos 100 empleos directos y dinamiza decenas de comercios locales, convirtiendo el fenómeno migratorio en un motor de desarrollo regional.
El reto: sobrevivir al trayecto Aunque los santuarios se reportan en buen estado de conservación, la amenaza persiste fuera de ellos. Alejandro Méndez, secretario de Medio Ambiente de Michoacán, advirtió que el mayor desafío para la Monarca no está en el bosque michoacano, sino en su ruta migratoria.
Investigaciones recientes, apoyadas por chips de rastreo, han revelado que las colonias deben atravesar extensas zonas de monocultivos donde el uso intensivo de herbicidas y plaguicidas merma su resistencia. «La recuperación es lenta y enfrenta temporadas adversas debido a estos obstáculos en los miles de kilómetros que recorren», señaló el funcionario.
Pese a los retos, la llegada puntual de las mariposas reafirma la resiliencia de la naturaleza y ofrece, una vez más, uno de los espectáculos visuales más impresionantes del mundo, listo para ser admirado con responsabilidad y respeto.

