El Instituto Nacional Electoral (INE) ha puesto sobre la mesa uno de los temas más complejos de la democracia moderna: la implementación del voto electrónico por Internet a nivel nacional. La institución inició los estudios preliminares para diseñar un sistema similar al que ya utilizan los mexicanos residentes en el extranjero, que requiere una inscripción previa y claves de ingreso para sufragar antes del día de la jornada electoral.
Este análisis no surge de la nada, sino que responde a un mandato directo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), así como a diversas peticiones ciudadanas que buscan modernizar el sufragio.
Como primer paso, la Dirección Ejecutiva de Organización del INE coordinará el plan y ha convocado a una reunión clave de especialistas en voto por Internet el próximo 7 de noviembre.
#Democracia ️ México da el primer paso hacia el voto electrónico
El @INEMexico comenzó los estudios para implementar el sufragio por Internet, con tecnología blockchain para garantizar seguridad y transparencia.
Conoce detalles. pic.twitter.com/1K9UQPfVA6
— El Soberano (@ElSoberanoMX) November 2, 2025
Sin embargo, el camino luce complejo. En la Comisión de Organización Electoral, las primeras voces ya señalaron los inmensos desafíos que implica este modelo.
Los dos grandes riesgos: Hackers y Coacción
El consejero Jaime Rivera fue claro al señalar que el tema requiere un «tratamiento cuidadoso» que, de entrada, necesitaría una reforma legal y no solo ajustes reglamentarios.
Rivera identificó dos amenazas principales. La primera, la seguridad informática: «Se debe garantizar que el sistema esté libre de ataques cibernéticos», aseguró, subrayando la necesidad de asegurar la «plena identificación de cada votante, sin usurpar».
El segundo reto, quizás más delicado, es social: evitar la coacción del voto. El consejero advirtió que debe tomarse «muy en serio» la posibilidad de que existan prácticas de «premio-castigo» que obliguen a los ciudadanos a votar por una opción específica, vulnerando la libertad y el secreto del sufragio.
Faltan análisis de viabilidad y costos
A esta preocupación se sumó el representante de Morena, Jaime Castañeda, quien criticó que el documento inicial de este plan carece de datos básicos. «No muestra análisis de viabilidad, de costos y de riesgo», declaró. «Aunque está toda la mesa puesta, todavía no se ve qué se va a servir, lo cual nos genera preocupación».
Por su parte, la consejera Dania Ravel insistió en la importancia de garantizar no solo la secrecía, sino también la inclusión de grupos en situación de vulnerabilidad.
Ante este panorama, el consejero Rivera sugirió una implementación gradual, proponiendo iniciar con grupos específicos y reducidos —similar al exitoso modelo de voto anticipado para personas en postración— antes de considerar una ampliación generalizada a toda la población.

