La paciencia del campo mexicano se agotó. Lo que comenzó como una mesa de negociación en el Palacio de Cobián terminó en una tensa ruptura y una advertencia directa al gobierno federal: si los productores primarios se detienen, el país se detiene con ellos.
Decenas de productores de maíz, visiblemente molestos tras horas de espera bajo el sol, intentaron ingresar por la fuerza a la Secretaría de Gobernación (Segob) luego de que sus líderes rompieran el diálogo con el secretario de Agricultura, Julio Berdegué.
Se implementará un precio de $ 6,050 pesos por tonelada de maíz blanco en Guanajuato, Jalisco y Michoacán. Este precio es 25% superior al precio del mercado internacional para maíz, puesto en el centro del país.
La medida anunciada incluye además un crédito para productores de… pic.twitter.com/jXRRyRY0F0
— Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (@Agricultura_mex) October 27, 2025
La reunión, que duró poco más de tres horas, colapsó cuando la oferta oficial llegó a la mesa: $5,200 pesos por tonelada de maíz.
«¡Es una vergüenza!», gritaban los líderes desde las escalinatas, intentando contener a sus compañeros. «Es una grosería. Llevamos tres años con precios bajos. No estamos pidiendo un capricho, pedimos un rescate al campo».
Los representantes, convocados por el Movimiento Agrícola Campesino (MAC) y la UNTA, enfatizaron la desconexión entre el gobierno y la realidad del sector. «Es una vergüenza que la industria, que son cuatro o cinco, inclinen a un país, cuando nosotros somos 40 mil productores», aseguraron.
Parálisis nacional: 17 estados bloqueados
La indignación no se quedó en la capital. De forma coordinada, agricultores de al menos 17 entidades, incluyendo potencias agrícolas como Sinaloa, Chihuahua, Jalisco y Tamaulipas, paralizaron carreteras federales.
La demanda es clara: un precio mínimo de garantía de $7,200 pesos por tonelada.
El desplome de más del 50% en el precio del grano en tres años, atribuido a factores internacionales como el conflicto en Ucrania y las reglas del T-MEC que fijan el precio según la Bolsa de Chicago, ha llevado a los productores a una situación límite.
«No estamos llegando a la necesidad que hoy tenemos», puntualizaron los líderes. Las exigencias van más allá del precio; incluyen excluir al maíz del T-MEC, una nueva banca de desarrollo y una revisión urgente a la ley de aguas.
Una solución parcial que divide
Horas después del conato en Segob y en un intento por contener la crisis, el secretario Julio Berdegué anunció una medida separada. Informó de un acuerdo exclusivo para los productores del Bajío (Guanajuato, Jalisco y Michoacán), ofreciéndoles un precio de $6,050 por tonelada, más créditos y un seguro agropecuario.
Aunque Berdegué calificó este precio como «25% superior al mercado internacional», la medida no satisface al movimiento nacional.
Los dirigentes del MAC lamentaron que la industria «tumbó la negociación» al no moverse de los $5,200 en la mesa central. Advirtieron que, aunque se deslindan de actos violentos, las protestas deben «escucharse muy fuerte» y mantendrán los cierres carreteros de manera indefinida hasta que haya una solución real para todos, amenazando con escalar sus protestas hasta Palacio Nacional.

