La economía mexicana respira aliviada… al menos por unas semanas. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó este lunes que el país ha conseguido una prórroga crucial en las negociaciones comerciales con Estados Unidos, evitando así la temida imposición de nuevos aranceles que estaba programada para entrar en vigor el próximo 1 de noviembre.
El acuerdo se alcanzó tras una llamada telefónica sostenida el pasado sábado entre Sheinbaum y su homólogo estadounidense, Donald Trump.
«Hablé con el presidente Trump el sábado y vamos a dar unas semanas más para poder cerrar el tema que lleva muy avanzado de las 54 barreras no arancelarias que están ahí pendientes», señaló la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.
Este plazo original de tres meses, que ambas administraciones habían fijado para solucionar las fricciones comerciales, estaba por expirar. Con esta extensión, los equipos negociadores ganan tiempo valioso. «Acordamos hablarnos nuevamente en algunas semanas porque prácticamente estamos ya cerrando este tema», indicó Sheinbaum.
Una negociación centrada y «breve»
La presidenta detalló que la conversación con Trump fue «muy breve» y se limitó estrictamente a los temas comerciales, dejando fuera otros asuntos de la compleja agenda bilateral como la migración o la seguridad.
«Prácticamente no tocamos ese tema [migración]», subrayó Sheinbaum, asegurando que existe un «entendimiento» con la Casa Blanca para finalizar el acuerdo.
No habrá aranceles en noviembre. #Tariffs #Mexico
La Presidenta Claudia Sheinbaum reveló que conversó este sábado con Donald Trump y se extiende el plazo de 90 días. No hay fecha pero señala que las negociaciones arancelarias van muy avanzadas. Esto de cara a la renogació n… pic.twitter.com/7sxAOuVqm5
— carolina rocha m (@carolina_rocha_) October 27, 2025
El fondo de la tensión: El T-MEC y las barreras
Las fricciones que llevaron a esta negociación se derivan de una serie de medidas sanitarias, ambientales y regulatorias que Washington considera «barreras no arancelarias». El gobierno de EE. UU. exige a México la eliminación de 54 de estas barreras, que incluyen disputas sobre propiedad intelectual, para facilitar el comercio bajo el T-MEC.
La tensión escaló en julio, cuando el presidente Trump amenazó con imponer un arancel general del 30% a todos los productos mexicanos, aunque finalmente concedió un aplazamiento de 90 días que vencía este sábado.
Actualmente, ya existe un gravamen del 25% a las importaciones mexicanas que no están cubiertas por el tratado de libre comercio. Según autoridades mexicanas, casi el 90% de las exportaciones a EE. UU. logran entrar bajo el acuerdo, evitando dichos impuestos.
Con esta nueva prórroga, México busca evitar un golpe severo a su economía, dado que Estados Unidos es su principal socio comercial, mientras navega las tensas relaciones que la administración Trump mantiene también con Canadá, el tercer socio del T-MEC.

