Fotografía: La operación, que debe concretarse antes del 20 de octubre, busca dar certeza a miles de inversionistas afectados. Crédito a la imagen: FINAMEX
Compartir

En uno de los movimientos más significativos del sistema financiero mexicano reciente, Finamex Casa de Bolsa anunció que absorberá la cartera de fondos de inversión de Vector, integrando a cerca de 30,000 clientes y activos por un valor aproximado de 90,000 millones de pesos. La transacción es una consecuencia directa de las sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos contra Vector por presunto lavado de dinero.

Eduardo Carrillo, director general de Finamex, explicó en entrevista que la operación se centra exclusivamente en la compra de los 21 fondos de inversión de Vector y la incorporación del equipo de asesores que atiende a dicha clientela. «No nos estamos trayendo ningún negocio de cambios, sino de cuentas», aclaró el directivo, distanciando a Finamex de las operaciones más riesgosas que pusieron a Vector en el ojo del huracán.

Con esta adquisición, Finamex, una casa de bolsa con casi 50 años de trayectoria, alcanzará los 150,000 clientes y administrará activos totales por 220,000 millones de pesos, consolidando su posición en el mercado.

La transición se produce tres meses después de que autoridades estadounidenses señalaran a Vector, Intercam y CIBanco por supuestas debilidades en sus controles para prevenir el lavado de dinero, lo que provocó una intervención por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y un proceso de venta forzada de activos.

Carrillo prometió una transición ágil para dar tranquilidad a los inversionistas que han enfrentado meses de incertidumbre. «El 20 de octubre es el límite máximo», aseguró, refiriéndose al plazo otorgado por las autoridades de EE. UU. para que las instituciones se adaptaran.

El directivo reconoció que las negociaciones fueron complejas debido a que Vector se encontraba intervenida, lo que «redujo un poco a los candidatos a comprar». Con este acuerdo, Vector se convierte en la última de las tres instituciones señaladas en vender una parte crucial de sus operaciones para salvaguardar los intereses de sus clientes.

Finamex ha subrayado que su rol se limita a ser un receptor seguro para la cartera de inversión, garantizando la protección del dinero de los clientes, y que no ha sido objeto de ninguna investigación por parte de las autoridades. La operación, más que un simple negocio, representa un esfuerzo por mantener la estabilidad del sistema financiero mexicano ante una crisis reputacional sin precedentes.


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *