La marcha conmemorativa del 57 aniversario de la matanza de estudiantes en Tlatelolco en 1968, que se llevó a cabo este jueves en calles de la Ciudad de México, se salió del control luego que un grupo de personas encapuchadas que se mezclaron entre los contingentes realizaron actos de vandalismo y saqueo en supermercados y tiendas de conveniencia, convirtiendo el hecho en una lamentable y triste jornada de violencia.
La violencia desbordada como no se veía desde hace muchos años, dejó un saldo de 94 oficiales heridos, 3 de ellos se encuentran delicados y 29 civiles recibieron atención médica . Algunos de ellos fueron atendidos por paramédicos mientras eran trasladados a puestos de control, llevando sus ropas prendidas. Por momentos el enfrentamiento se volvió imparable entre policías y manifestantes, al enfrentarse casi cuerpo a cuerpo, unos con martillos, sopletes, palos y los otros con sus escudos.
Casi desde que comenzaron a llegar los primeros contingentes, conformados por estudiantes, madres buscadoras, simpatizantes propalestinos y de otro género, se mezclaron las manifestaciones que comenzaron con pintas en favor de Palestina en algunos negocios escalaron hasta el saqueo de una Bodega Aurrerá que se encuentra cerca de Tlatelolco, sobre Eje Central y Matamoros a otros saqueos de comestibles, bebidas alcohólicas, productos varios y hasta pañales. El Bloque negro, quienes se encontraban a punto de llegar a la plancha del Zócalo, se enfrentaron a elementos de la SSC quienes usaron extintores, pero no pudieron contenerlos.
PIEDRAS, MAZOS Y MARTILLOS
Este grupo armado con piedras, mazos y martillos, realizó diferentes acciones vandálicas a diversas tiendas de conveniencia, mientras los contingentes del Comité del 68, los padres de los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, así como algunos alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), efectuaban sus diversas intervenciones con demanda concretas.
La marcha salió de la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco y se dirigió hacia la plancha del Zócalo donde los contingentes realizaron un mitin donde plantearon al gobierno federal y capitalino sus demandas. Las madres buscadoras también avanzaron junto a los contingentes.
En su trayecto se presentó otro de los disturbios provocados por el conocido «bloque negro» generador de violencia, quienes en un plan retador absolutamente arbitrario irrumpió también en una tienda de pintura en la que realizaron destrozos e incluso golpearon a algunos de los empleados.
Sobre Eje Central, en una zona sin vigilancia de elementos de la SSC, encapuchados lograron romper las cortinas de algunas tiendas, a las que ingresaron para llevarse la mercancía.
Ante el saqueo en algunas tiendas de conveniencia sobre la calle de Luna, algunos vecinos trataron de resguardar los establecimientos; por otro lado, cerca del Palacio de Bellas Artes en Avenida 5 de mayo y Filomeno Mata saquearon farmacias y tiendas, sin que elementos de la SSC intervinieran para detenerlos.
TODO LO TENÍAN PREPARADO PARA EL DESORDEN
A pesar de los disturbios, la marcha del 2 de octubre continuó avanzando hacia el Zócalo para ingresar por 5 de Mayo hasta la Plaza de la Constitución, donde se tenía preparado un templete, para el mitin encabezado por el Comité del 68. Los enfrentamientos no paraban y a pocas calles de ingresar a la plancha del zócalo los enfrentamientos entre manifestantes del llamado Bloque Negro y elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) crecieron en intensidad con el lanzamiento de petardos y bombas molotov, que las autoridades intentaron mitigar con algún tipo de gas y extintores, pintándose el ambiente de color amarillo, azul y blanco. Cerca del callejón 5 de Mayo, el Bloque Negro lanzó fuego a los policías de la SSC, mientras las detonaciones y agresiones continuaron sobre Bellas Artes, con objetos como piedras, palos y botellas. A su paso varios anarquistas vaciaron una cubeta de pintura al cuerpo policíaco; los elementos de seguridad lograron disipar con extintores para evitar las agresiones.
BARRICADAS EN EL ZÓCALO
Ya dentro de la plancha del Zócalo, un grupo de 100 manifestantes colocan las primeras barricadas de protección, lo que dejaba abierta la intención de extender los disturbios en toda esa zona. De igual forma en las inmediaciones del Antiguo Edificio de Ayuntamiento, se reportó que encapuchados lanzaron bombas incendiarias y cohetones que elementos de la SSC intentaron acordonar. La peor situación tuvo lugar en la zona de los arcos donde se ubica el Centro Joyero, donde los radicales quisieron abrir uno de los establecimientos. Ahí se ubicó el núcleo de la violencia donde se dio por largos minutos un intercambio de golpes y ataques violentos que no veían por muchos años, con la presencia de cohetones, llegándose a encontrar hasta objetos punzocortantes. Por la noche la policía tomó el control del zócalo, luego de que en ocasiones fueron notoriamente rebasados. Por la noche, como si todo hubiera ocurrido en orden se veía a unos metros del asta bandera del Zócalo, una lánguida fogata que había sido prendida con maderas, cascos, escudos y hasta ropa de manifestantes.
#EnVivo | Sigue la transmisión de la #ConferenciaDePrensa de la #SSC y la @SeGobCDMX https://t.co/kQPm9m3e5X pic.twitter.com/3M74TmJufZ
— SSC CDMX (@SSC_CDMX) October 3, 2025
En conferencia de prensa, el secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez, informó sobre la manifestación realizada este día con motivo de la conmemoración del 2 de octubre de 1968: Con el objetivo de garantizar el derecho a la libre manifestación y proteger la integridad de las y los participantes, la Secretaría de Seguridad Ciudadana realizó un despliegue operativo conformado por 500 integrantes de la Policía Preventiva, Policía Metropolitana, Policía Auxiliar, Policía Bancaria Industrial, elementos de la Subsecretaría de Control de Tránsito, así como paramédicos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas, ERUM.
En cumplimiento a los protocolos de actuación policial, mis compañeras y compañeros policías acompañaron esta marcha para contener y encauzar a las y los manifestantes; por ello, portaron solamente equipo de protección personal, compuesto por escudo, casco, rodilleras y coderas, así como algunos extintores para evitar posibles conatos de incendio que pusieran en riesgo a las y los manifestantes. Durante el desarrollo de esta manifestación, un grupo de encapuchados que portaban piedras, palos y otros objetos peligrosos, se tornaron violentos, y agredieron a las y los policías que acompañaban la marcha, por lo que fue necesario reforzar la presencia policial con mil elementos adicionales, llegando un total de mil 500 policías que participaron en esta movilización.
Como resultado de estos hechos, algunos civiles y varios de mis compañeros y compañeras policías resultaron lesionados. En las próximas horas compartiremos un informe detallado al respecto. Estamos trabajando en la identificación de todas las personas que cometieron actos constitutivos de delito durante la manifestación, e iniciando las carpetas de investigación correspondientes, en coordinación con la Fiscalía Capitalina.
SOMOS UNA POLICÍA DEL FUTURO
Queremos ser muy enfáticos, condenamos los hechos violentos ocurridos durante la manifestación de este jueves. No cabe duda que hay quienes quisieran que nuestra Policía actuara guiada por modelos del pasado, pero no.
La Policía de la Ciudad de México es una Policía que avanza con la mirada puesta en el futuro, una Policía que es aliada de las y los ciudadanos, una policía que promueve y garantiza el pleno ejercicio de los derechos para todas las personas, una Policía que acompaña y encauza, que no cae en provocaciones y que no reprime; en suma, una Policía cuya misión fundamental es construir paz.

