Fotografía: El objetivo es blindar a las 59 variedades nativas del país.
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En una decidida apuesta por la soberanía alimentaria y la protección del patrimonio biocultural de México, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció este 29 de septiembre, en el marco del Día Nacional del Maíz, la creación del ambicioso programa “Sin Maíz No Hay País”. Esta iniciativa busca fortalecer a los pequeños productores y blindar las variedades criollas del grano que ha sido el pilar de la nación por milenios.

«Estamos trabajando para garantizar que este maíz, que es sobre todo de los pequeños productores y hoy se siembra principalmente en el centro y sur-sureste de México, se siga produciendo y que la gente tenga bienestar al producirlo. Ese es el programa de ‘Sin Maíz No Hay País’ que muy pronto vamos a presentar”, puntualizó la mandataria durante su conferencia matutina.

El nuevo programa se centrará en tres ejes estratégicos:

  • Precios de Garantía: Se establecerá un sistema de precios justos para los pequeños productores, rompiendo con la dependencia histórica del costo fijado por la Bolsa de Valores de Chicago, que no distingue entre el maíz amarillo importado y el valor del grano nativo mexicano.
  • Apoyos Directos: Se reforzarán los apoyos con fertilizantes gratuitos para el cultivo del maíz criollo, sumándose al programa de Producción para el Bienestar.
  • Venta Directa: Se implementará un plan en conjunto con la Secretaría de Medio Ambiente para que los agricultores puedan vender su producto directamente en las tortillerías, eliminando intermediarios y asegurando un comercio más justo.

Un blindaje constitucional y genético

Este esfuerzo se ancla en la reciente reforma a los artículos 4 y 27 de la Constitución, aprobada en marzo, que prohíbe la siembra de maíz transgénico en territorio nacional y reconoce al grano como pilar de la identidad y seguridad alimentaria de México. «Si no hubiéramos puesto en la Constitución que está prohibido en México sembrar maíz transgénico, todas estas variedades estarían en riesgo», afirmó Sheinbaum.

Para asegurar la preservación a largo plazo, la Presidenta anunció la consolidación de un banco nacional de germoplasma. “Cada variedad de maíz tiene una genética distinta. (…) Todas las variedades de maíz que existen en México necesitamos tener un banco que guarde esos granos, de tal manera que no se pierda”, explicó.

La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena Ibarra, recordó que México es la cuna del maíz, domesticado hace 9,000 años , y que hoy alberga 64 razas, de las cuales 59 son nativas. Este tesoro genético, señaló, es producto del trabajo de las familias campesinas e indígenas que, mediante la selección, el reuso y el intercambio de semillas, han mantenido un proceso vivo de evolución y adaptación.

Por su parte, Julia Álvarez Icaza, secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México, enfatizó la responsabilidad global del país: “En México se encuentra in situ el mayor banco de germoplasma a nivel mundial. Es un tema de seguridad alimentaria no solo para México sino para el mundo entero”.

El plan «Sin Maíz No Hay País» representa una estrategia integral para «reterritorializar» el maíz, como lo define la especialista Diana Méndez Rojas del CIALC. Esto significa devolver a las comunidades el control cultural y económico del cultivo, priorizando su uso como alimento y valorándolo no solo como una mercancía, sino como un emblema de identidad nacional.


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