El caso que ha conmocionado a Durango y reabierto el debate nacional sobre las cirugías estéticas en menores de edad dio un giro decisivo este fin de semana. Paloma Jazmín N y Víctor N, madre y padrastro de la joven Paloma Nicole Arellano, fueron detenidos como presuntos responsables de una cadena de delitos que culminó con la trágica muerte de la adolescente el pasado 20 de septiembre.
Según informó la fiscal de Durango, Sonia Yadira De la Garza, en una rueda de prensa, la pareja ideó «una maquinación» para mantener al padre de la menor, Carlos Arellano, completamente ajeno a la operación. La investigación, que se apoya en información de medios como El País e Infobae, revela que la madre contactó al padre para informarle que Paloma Nicole se había sentido mal en la escuela y, posteriormente, le hizo creer que había sido diagnosticada con COVID-19 para justificar su aislamiento y evitar que él pudiera verla.
«Le dice que se van a ir a la sierra y que el teléfono de la niña no funciona», relató la fiscal, detallando cómo la pareja construyó una cortina de mentiras para proceder con la cirugía sin el consentimiento paterno. La verdad salió a la luz de la peor manera, cuando el padre fue notificado días después de que su hija se encontraba en terapia intensiva, intubada y en coma por un paro cardiorrespiratorio y una severa inflamación cerebral.
#Detenidos la madre y el padrastro-cirujano de #PalomaNicole, la jovencita de 14 años que murió por una #cirugíaestética en #Durango.
La Fiscalía General del Estado de Durango confirmó que Paloma Jazmín “N”, fue detenida por los delitos de omisión de cuidado, falsificación de… pic.twitter.com/sdJM1yfHkP
— MARIANO OSORIO (@marianoosorio1) September 28, 2025
Los cargos: una red de engaños y negligencia
Los delitos que se les imputan de momento pintan un panorama desolador. A Víctor N, el padrastro, se le acusa no solo de la omisión de cuidados al «poner en un peligro innecesario a la menor», sino también de falsificar documentos al firmar el consentimiento para la cirugía tanto en su calidad de médico como de tutor, un rol que no le correspondía legalmente.
Por su parte, Paloma Jazmín N enfrenta cargos por complicidad y, de manera particular, por usurpación de profesión. La Fiscalía, citando testimonios, afirma tener pruebas contundentes de que la madre participaba activamente en cirugías junto a su pareja, sin poseer ninguna acreditación como enfermera o auxiliar médico.
Mientras la pareja ya se encuentra a disposición de un juez, la Fiscalía General del Estado sigue a la espera de los estudios patológicos para determinar si procede el cargo de homicidio, el cual, según De la Garza, «se hará en su momento cuando se tengan los resultados».
El clamor de un padre y la «Ley Nicole»
La detención de los presuntos responsables llega como un respiro para Carlos Arellano, quien desde el fallecimiento de su hija ha encabezado una lucha incansable por justicia. Tras descubrir en el velorio las cicatrices de la operación, su dolor se transformó en un motor para la acción, liderando marchas silenciosas con velas y pancartas que exigen un castigo ejemplar.
«Este dolor no se lo deseo a nadie. Es un dolor que mata toda esperanza», expresó conmovido ante medios como El Siglo de Durango. Su caso ha impulsado la propuesta de la «Ley Nicole», una iniciativa que busca regular y prohibir las cirugías estéticas en menores de edad para fines no reconstructivos, esperando que la tragedia de su hija sirva para proteger a otros jóvenes en el futuro.

