Fotografía: El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reveló que autoridades de California, EU, han mostrado interés en un potencial pedido masivo de hasta 20,000 unidades para los próximos dos años.
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Apenas arrancó sus motores y ya tiene la vista puesta en conquistar el mercado más grande del mundo. Taruk, el primer autobús 100% eléctrico diseñado, patentado y ensamblado en México, ha despertado un interés monumental en Estados Unidos: autoridades de Los Ángeles, California, consideran un potencial pedido de entre 10,000 y 20,000 unidades para renovar su flota en los próximos dos años.

La revelación fue hecha por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, durante la presentación del vehículo en Puebla, un anuncio que subraya el potencial de la tecnología mexicana en el escenario global de la electromovilidad. «Ya nos hablaron el otro día de Los Ángeles para decir: ‘Oiga, vimos el anuncio de su vehículo de México. ¿Ustedes están haciendo los motores también? (…) Nos interesa el autobús'», relató Ebrard, enfatizando la magnitud de la oportunidad.


Este interés masivo, que supera por hasta diez veces la capacidad de producción anual actual de México, responde a una estrategia de Estados Unidos y Europa para reducir su dependencia de componentes tecnológicos provenientes de Asia, abriendo una ventana histórica para la industria nacional.

Taruk: El «Correcaminos» de la tecnología mexicana

Bautizado con una palabra yaqui que significa ‘correcaminos’, el Taruk es un autobús urbano de 9.5 metros de largo con capacidad para 60 pasajeros. Diseñado para ser ágil y eficiente, cuenta con una autonomía de hasta 350 km y un tiempo de recarga completa de máximo cuatro horas.

Este proyecto es un ejemplo de colaboración exitosa entre el sector público y privado, uniendo a la empresa de trenes motrices MegaFlux, la histórica ensambladora DINA, el Conahcyt e instituciones de renombre como la UNAM y la UAM.

Con un 75% de contenido nacional, el corazón del Taruk se fabrica en Iztapalapa, Ciudad de México, mientras que su ensamblaje final se realiza en la planta de DINA en Ciudad Sahagún, Hidalgo. «Este es el primer autobús eléctrico con motor mexicano. No pagamos ninguna licencia extranjera. El objetivo es no depender de nadie», afirmó Roberto Gottfried Blackmore, CEO de MegaFlux.

Producción nacional ante una demanda global

Actualmente, la capacidad instalada permite fabricar 2,000 unidades anuales, con planes de escalar a 6,000 en los próximos 18 meses. El interés de Los Ángeles plantea un reto y una oportunidad sin precedentes para acelerar la producción y consolidar a México como un polo de desarrollo tecnológico.

A nivel nacional, las primeras 320 unidades serán destinadas a Ensenada, Baja California, y el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, anunció la adquisición de una flota inicial de 20 autobuses para conectar zonas turísticas del estado


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