Fotografía: El grupo criminal utilizaba una cabina telefónica acondicionada para simular situaciones de violencia y cometer secuestros virtuales.
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En un golpe contundente contra la delincuencia organizada, autoridades federales y estatales desmantelaron una sofisticada célula delictiva que operaba un verdadero «call center» del terror desde el municipio de Cholula, Puebla. En el operativo fueron detenidas cuatro personas, incluyendo a Yosafath “N”, alias “El Contador”, identificado como el principal operador del grupo.

La noticia fue dada a conocer por Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), quien detalló que la banda se especializaba en el delito de extorsión bajo la modalidad de secuestro virtual, afectando a víctimas en los estados de Puebla y Aguascalientes.

El modus operandi de los criminales era particularmente elaborado. Se hacían pasar por miembros de un conocido cártel del narcotráfico para infundir miedo. La pieza central de su operación era una cabina telefónica especialmente acondicionada que fue descubierta durante un cateo. Desde este espacio, los delincuentes «simulaban situaciones para generar miedo entre sus víctimas», logrando que estas realizaran transferencias bancarias bajo amenaza.

Un operativo coordinado y preciso

La detención se enmarca en la Estrategia Nacional contra la Extorsión. El despliegue operativo involucró a personal de la SSPC, la Marina, el Ejército, la Fiscalía General de la República y la Guardia Nacional, en estrecha coordinación con las autoridades poblanas.

«Fueron detenidas cuatro personas, dos de ellas con orden de aprehensión», informó García Harfuch a través de sus redes sociales.

Junto a Yosafath “N”, fue capturada Jennifer “N”, ambos con órdenes de aprehensión vigentes por el delito de secuestro agravado. Los otros dos detenidos fueron identificados como Sharon “N” y Antonio “N”. Además, de manera simultánea, se realizó un cateo en un inmueble vinculado a la célula en la alcaldía Azcapotzalco de la Ciudad de México.


Tras el éxito del operativo, el titular de la SSPC reiteró el llamado a la ciudadanía a no caer en el engaño de estos grupos criminales. «Si recibes amenazas, comunícate al 089 para recibir ayuda», concluyó el funcionario, recordando la importancia de la denuncia anónima.

Un secuestro virtual es una modalidad de extorsión telefónica en la que los delincuentes engañan a una persona haciéndole creer que uno de sus familiares ha sido secuestrado, cuando en realidad nunca hubo una privación física de la libertad.

El objetivo es generar un estado de pánico y angustia tan intenso en la víctima que acceda a pagar un «rescate» de forma inmediata y sin cuestionar.

¿Cómo funciona un Secuestro Virtual?
Aunque existen variantes, el modus operandi generalmente sigue estos pasos:

La Llamada Inicial: Los delincuentes marcan a números telefónicos al azar. A menudo obtienen información básica de redes sociales o directorios públicos. Cuando alguien contesta, utilizan tácticas de intimidación.

Creación de la Crisis: El extorsionador, con un tono de voz agresivo, asegura ser miembro de un grupo delictivo (frecuentemente mencionan a cárteles conocidos para generar más miedo) y afirma tener secuestrado a un familiar de la víctima. Para hacerlo más creíble, pueden usar:

Sonidos de fondo: Ponen grabaciones de gritos, llantos o suplicas para crear una atmósfera de violencia.

Información vaga: Utilizan frases como «Tenemos a tu hijo/a» o «a tu esposo/a», esperando que la propia víctima, en su pánico, revele el nombre («¿¡Qué le hicieron a Carlos!?»), dándole así más herramientas al delincuente.

Aislamiento y Presión: La clave del engaño es evitar que la víctima pueda comprobar la verdad. Para ello:

Mantienen a la víctima en la línea: Le prohíben colgar el teléfono bajo la amenaza de lastimar a su familiar. Esto impide que pueda llamar a la supuesta persona secuestrada para verificar si está bien.

Engañan al «secuestrado»: A veces, en una llamada paralela, los mismos delincuentes contactan al familiar (por ejemplo, al hijo) y, con otro engaño (como decirle que están vigilando a su familia y que debe cooperar), lo instruyen para que apague su celular y se dirija a un lugar público como un cine o un hotel. De esta manera, cuando la familia intenta localizarlo, su teléfono está apagado, lo que «confirma» el secuestro.

La Exigencia del Pago: Una vez que la víctima está en pánico y aislada, los delincuentes exigen un pago rápido. Suelen pedir cantidades que se puedan conseguir en poco tiempo y a través de métodos difíciles de rastrear, como depósitos en tiendas de conveniencia o transferencias electrónicas.

¿Qué hacer si recibes una llamada de este tipo?
La recomendación principal de las autoridades, como la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), es la siguiente:

CUELGA. Es la acción más importante y efectiva. Romper la comunicación desarma al delincuente, ya que su poder reside en la manipulación psicológica que ejerce mientras te tiene en la línea.

NO PROPORCIONES INFORMACIÓN. Nunca des nombres, datos personales o información financiera. Si preguntan «¿Con quién hablo?», responde con otra pregunta: «¿A quién busca?».

LOCALIZA A TU FAMILIAR. Inmediatamente después de colgar, intenta contactar a la persona que supuestamente está secuestrada. Si no puedes, pide a otra persona que lo haga mientras tú sigues intentando.

DENUNCIA. Una vez que hayas verificado que tu familiar está a salvo, reporta el intento de extorsión. El número para la denuncia anónima a nivel nacional en México es el 089. Tu reporte ayuda a las autoridades a investigar y prevenir que otras personas caigan en el engaño.

En resumen, el secuestro virtual es un teatro montado a través del teléfono, diseñado para robar dinero aprovechándose del miedo y el amor familiar. La clave para combatirlo es mantener la calma, colgar y verificar antes de actuar.


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