Un choque de versiones entre la gerencia de General Motors y el Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Automotriz (SINTTIA) ha generado un clima de incertidumbre en la planta de ensamble de Silao, una de las más importantes del sector en Norteamérica.
La controversia estalló después de que directivos de la compañía informaran a medios internacionales, como la agencia Reuters, sobre la implementación de «paros técnicos adicionales» y «interrupciones temporales» para ajustar la producción de camionetas a las condiciones del mercado. Sin embargo, el sindicato ha desmentido categóricamente esta información, calificándola de desinformación que genera inestabilidad.
A través de un comunicado, SINTTIA, encabezado por su secretaria general, María Alejandra Morales Reynoso, aclaró que «no existe notificación formal sobre paros fuera del calendario oficial pactado con la empresa». El único documento válido, subrayaron, es el calendario de paros para todo 2025 que fue entregado y firmado por un representante legal de GM el pasado 30 de junio.
Contrato Colectivo, la clave de la defensa
El sindicato ha sido enfático en que cualquier modificación a las jornadas laborales no puede ser una decisión unilateral. Se amparan en las cláusulas 16, 17 y 18 del Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) vigente, las cuales estipulan que este tipo de cambios requieren forzosamente un acuerdo bilateral.
Si bien SINTTIA confirmó que el pasado 10 de julio se sostuvo una reunión inicial con directivos para analizar cambios propuestos por la empresa, recalcaron que «hasta el momento, no se ha llegado a ningún acuerdo al respecto».
Llamado a la calma y a la información oficial
Ante la inquietud generada entre los miles de trabajadores por posibles afectaciones a sus ingresos y estabilidad, Morales Reynoso hizo un enérgico llamado a la base trabajadora para «mantenerse informados únicamente mediante canales oficiales y no dejarse influenciar por rumores».
Mientras General Motors argumenta de manera general que los ajustes buscan optimizar operaciones, SINTTIA ha reiterado su compromiso de analizar cualquier propuesta garantizando que no se perjudiquen los derechos adquiridos, los ingresos ni la seguridad laboral de sus agremiados.
Ambas partes mantienen las mesas de diálogo abiertas, en un momento crítico para la industria automotriz en Norteamérica, marcada por la incertidumbre económica y la amenaza de políticas neoproteccionistas que podrían impactar al sector en México.

