Fotografía: Compañeros y amigos del médico Delfino San Juan afirman que se le negó ayuda psiquiátrica urgente tras una crisis suicida.
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La comunidad médica se encuentra en alerta tras el dramático suceso que involucra al doctor Delfino San Juan, médico residente de Neumología en el Hospital General Tláhuac del ISSSTE. El residente experimentó una severa crisis de salud mental que lo llevó al borde del suicidio, un hecho que, según testimonios de sus propios colegas, es la consecuencia directa de un persistente acoso laboral y la posterior negligencia institucional para atender la emergencia.

La crisis alcanzó su punto más álgido cuando, según el relato de su amigo y también residente Juan de Dios, Delfino subió al helipuerto del hospital con la intención de quitarse la vida. «Me comentaba que iba decidido a tirarse desde el helipuerto del hospital producto de toda esta situación de hostigamiento laboral al que ha sido sometido», relató Juan de Dios en un audio difundido en redes sociales.

A pesar de que un médico de guardia logró disuadirlo momentáneamente, la atención que recibió después destapó una serie de fallas críticas en el sistema. Delfino fue llevado al área de salud mental, pero la respuesta fue desoladora: no había un psiquiatra de base disponible durante el fin de semana.

«La residente en turno le dijo que no lo podía ingresar porque no había adscrito de psiquiatría», explica su compañero. Ante la falta de atención especializada, el propio Delfino San Juan, en medio de su crisis, tuvo que «autoingresarse» en el área de urgencias, donde fue confinado a un cuarto aislado sin recibir la valoración psiquiátrica que su estado demandaba con urgencia.

La situación se tornó aún más grave cuando su amigo, Juan de Dios, intentó gestionar un alta voluntaria para trasladarlo al Instituto Nacional de Psiquiatría. Sin embargo, denunció haber sido obstruido por la asistente de dirección, Daniela Soto, quien le negó el procedimiento argumentando que no era un familiar directo, ignorando la voluntad del propio paciente.

La versión oficial vs. La realidad denunciada

En respuesta a la creciente presión en redes sociales, el ISSSTE emitió un comunicado oficial. En el documento, la institución asegura haber dado «seguimiento continuo y puntual» al caso, afirmando que Delfino San Juan «ha recibido y recibe atención especializada por psicología y psiquiatría» y que será referido al Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”.

Respecto al hostigamiento, el ISSSTE informa que el caso fue canalizado al Órgano Interno de Control (OIC) y que, como medida, el profesor titular señalado por el acoso fue dado de baja de su cargo el 16 de junio.

Sin embargo, estas afirmaciones son catalogadas como «una mentira» por parte de la comunidad de residentes. Múltiples voces en redes sociales y testimonios directos sostienen que el médico señalado por el acoso únicamente perdió el título de «profesor titular», pero «sigue siendo parte de la institución y de esa sede», manteniendo su influencia y rol. «Totalmente falso. Ahí sigue el ahora adscrito. Solapado y tolerado SIN SANCIÓN ALGUNA», acusa un usuario en la red social X.

Las denuncias van más allá, pintando un panorama de encubrimiento sistémico. «A los hostigadores se les defiende desde enseñanza, dirección, OIC», se lee en una de las publicaciones, que califica el comunicado del ISSSTE como una prueba de los «manejos sucios en Tláhuac».

El caso de Delfino San Juan ha encendido las alarmas sobre una problemática más profunda: la violencia institucional y la precaria salud mental de los médicos en formación en México. La comunidad médica y la sociedad civil exigen respuestas claras y acciones contundentes, mientras un joven doctor lucha por su vida, atrapado entre el acoso que lo empujó al límite y la burocracia que le negó la ayuda.


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