Han pasado más de tres décadas desde que el narcotraficante Pablo Escobar fue abatido, pero su herencia más pesada y destructiva sigue nadando en las aguas de Colombia. Lo que comenzó en los años ochenta como un capricho criminal —la importación ilegal de cuatro hipopótamos africanos para el zoológico privado de la Hacienda Nápoles— ha mutado en una de las crisis de especies invasoras más complejas del mundo. Hoy, con una población que ronda los 200 ejemplares en la cuenca del río Magdalena, una inesperada oferta de rescate ha llegado desde el otro lado del mundo.
Anant Ambani, el hijo de 31 años del hombre más rico de Asia, Mukesh Ambani, ha puesto sobre la mesa una propuesta que desafía la logística internacional: trasladar a 80 de estos colosos a su gigantesco centro de conservación animal, Vantara, ubicado en el estado indio de Gujarat.
🦛 Controversia por el destino de los hipopótamos introducidos por Pablo Escobar https://t.co/21kxEUg4E8 pic.twitter.com/t8ctXOnqJR
— EL PAÍS México (@elpaismexico) April 30, 2026
La intervención de Ambani surge a contrarreloj. Apenas a mediados de este mes, y tras agotar opciones como la esterilización —cuyos altos costos y complejidad técnica arrojaron resultados limitados—, el Ministerio de Ambiente de Colombia, encabezado por Irene Vélez, autorizó la eutanasia controlada para 80 de estos mamíferos. Los modelos ecológicos del gobierno advierten que, sin un control letal, la población podría superar los 500 ejemplares para el año 2030, devastando los ecosistemas de especies nativas como el manatí y la tortuga de río, además de representar un riesgo inminente para las comunidades pesqueras locales.
Un edén a 15,000 kilómetros de distancia
A través de una carta formal dirigida a las autoridades ambientales colombianas, el equipo de Ambani apeló a la suspensión del sacrificio. “Estos ochenta hipopótamos no eligieron dónde nacer, ni crearon las circunstancias que ahora enfrentan. Son seres vivos y sensibles”, dictaba el comunicado oficial de Vantara.
El recinto indio, inaugurado con el respaldo del primer ministro Narendra Modi, no escatima en dimensiones. Se extiende por más de 1,400 hectáreas y alberga a 2,000 especies, desde elefantes hasta grandes felinos. Ambani asegura contar con la infraestructura, la experiencia y la «determinación necesaria» para brindar cuidado de por vida a los hipopótamos en un entorno diseñado para imitar su hábitat.
El dilema: Entre la compasión y la viabilidad ecológica
A pesar de la evidente solvencia económica del conglomerado Reliance Industries para financiar una operación de esta magnitud —cada hipopótamo adulto puede pesar hasta tres toneladas, requiriendo sedación profunda y bioseguridad estricta—, el plan no está exento de controversia.
Organizaciones conservacionistas han elevado serios cuestionamientos sobre el destino final de los animales. El periodista indio M. Rajshekhar y otros expertos han señalado la opacidad en las adquisiciones de fauna de Vantara y han advertido sobre el drástico cambio climático al que se enfrentarían los hipopótamos en la región seca de Gujarat. A esto se suma la cercanía del santuario a la refinería de petróleo de la familia Ambani, la más grande del mundo.
Para Colombia, la oferta representa un respiro mediático, pero no una solución definitiva a la raíz del problema. Extraer 80 individuos dejaría a más de cien hipopótamos aún reproduciéndose en Antioquia, obligando a mantener activa una estrategia integral de monitoreo ecológico.
Hasta el cierre de esta edición, el gobierno de Gustavo Petro ha mantenido cautela, sin emitir una respuesta oficial sobre si aceptará o no el traslado. Lo que es innegable es que el futuro de esta manada sudamericana se encuentra en una insólita encrucijada donde colisionan el dinero de un emporio asiático, el legado de un capo de la droga y el frágil equilibrio de la naturaleza.
Créditos de información y agencias:
Esta pieza periodística fue elaborada a partir de los reportes e investigaciones internacionales de BBC News Mundo (Paulin Kola), El País (Santiago Triana Sánchez), National Geographic (Sergio Parra), CNN en Español (Anabella González y Fernando Ramos), La Silla Rota (Adrián Juárez Aguilar), Independent en Español (Astrid Suarez), The New York Times (Alex Travelli) y la agencia DW Noticias.

