En una urbe donde el encarecimiento del suelo castiga severamente a las clases trabajadoras, el valiente colectivo Cuba 11 en resistencia alzó la voz para visibilizar la crisis habitacional que asfixia a miles de capitalinos. El pasado sábado 18 de abril, en conferencia de prensa, las familias despojadas expusieron con firmeza las graves consecuencias de la voracidad inmobiliaria, los desalojos arbitrarios y la descontrolada expansión de plataformas como Airbnb, recordando que la vivienda es un derecho humano fundamental, no un instrumento de especulación.
De cara a la próxima Copa Mundial de Fútbol en la Ciudad de México, los integrantes de Cuba 11 advirtieron que la gentrificación está detonando el incremento desproporcionado de las rentas y expulsando a las familias de sus barrios. Denunciaron que, mientras el capital inmobiliario avanza, instituciones como el Poder Judicial y la Fiscalía local siguen facilitando y omitiendo delitos en los desalojos, criminalizando la pobreza al dejar en la calle a quienes no pueden pagar tarifas exorbitantes.
Por una Ley de Rentas Justas integral
Aunque el colectivo celebró la próxima presentación de la Iniciativa de Ley de Rentas Justas por parte de la Jefatura de Gobierno, alertaron sobre los riesgos de que el proyecto sea debilitado por campañas de desinformación promovidas por el sector inmobiliario. Al no haber sido presentada con carácter de preferente, existe el temor fundado de que el Congreso capitalino postergue su aprobación.
En su justa exigencia de ser escuchados, Cuba 11 en resistencia propuso doce puntos clave que deben incluirse en la legislación para que sea verdaderamente efectiva, entre los que destacan:
La lucha del campamento continúa
Sobre el avance de su caso particular, Cuba 11 informó que mantienen mesas de trabajo con la Secretaría de Vivienda. Sin embargo, urgieron a acelerar la solución y exigieron a la Jefa de Gobierno un respaldo público contundente a los acuerdos en construcción. Asimismo, solicitaron que no haya cambios en la titularidad de dicha dependencia hasta que las familias recuperen la certeza de un hogar.
La postura del movimiento es inquebrantable. De no resolverse su situación de despojo, Cuba 11 en resistencia mantendrá su campamento de protesta por tiempo indefinido, incluso durante el desarrollo del Mundial de Fútbol. Al grito de «¡Vivienda para vivir, no para invertir!», el colectivo reafirmó que su lucha es la de toda América Latina frente al despojo urbano.
Redactado por: Oralia Galindo

