Fotografía: Un desfogue incontrolable derivado de una falla en un sistema de compuertas sorprendió por la madrugada a los vecinos de la colonia Torres de Potrero.
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Lo que parecía ser un escurrimiento habitual se transformó en una auténtica pesadilla para los habitantes de la colonia Torres de Potrero, en la alcaldía Álvaro Obregón. Durante la madrugada de este martes, una falla en la infraestructura hidráulica desató una megafuga que descendió como una violenta «cascada» por las calles, arrastrando vehículos a su paso y dejando bajo el agua a decenas de familias.

El siniestro comenzó alrededor de las 3:00 de la mañana sobre la calle Prolongación Mercadela, en su cruce con Jacarandas. La fuerza del torrente, potenciada por la pendiente de la vialidad, rebasó las banquetas y alcanzó hasta un metro de altura al irrumpir en las casas. De acuerdo con testimonios recabados y difundidos por N+, los colonos señalaron que las liberaciones de presión son comunes, pero esta vez se salió de control: “A las 3 de la mañana fue el desfogue… normalmente sueltan el agua, pero esta vez la soltaron demasiado fuerte”, relató un vecino afectado.

¿Qué originó el desastre?

La Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIAGUA) informó horas más tarde que el siniestro se derivó de una falla mecánica en el sistema de elevación de la compuerta correspondiente a la trifurcación Judío-Lerma. Esta avería impidió la correcta regulación del caudal, lo que provocó la salida masiva de agua a presión.

Para lograr contener la emergencia, fue necesaria la intervención de 25 trabajadores de la dependencia, quienes maniobraron para lograr el cierre de las válvulas. Al lugar también se movilizaron elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y Protección Civil. Dada la magnitud de las inundaciones y los daños estructurales, el Ejército Mexicano arribó al sitio para desplegar el Plan DN-III-E en auxilio a la población civil.

Daños materiales y respuesta oficial

Afortunadamente, los cuerpos de emergencia confirmaron que no se registraron personas lesionadas ni pérdidas humanas. Sin embargo, el saldo material es devastador para las familias, quienes perdieron muebles, electrodomésticos, ropa y artículos de valor en cuestión de minutos. Aunque los primeros reportes vecinales estimaban hasta 20 propiedades dañadas, el censo oficial preliminar contabiliza nueve viviendas con afectaciones severas y al menos dos automóviles arrastrados por la corriente.

Myriam Urzúa, titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), acudió a la zona cero para coordinar los trabajos y aseguró a los damnificados que el Gobierno capitalino responderá por las pérdidas. «Hay un seguro de la secretaría del agua que justamente está viendo esta situación, ese es el apoyo que se les va a dar», garantizó la funcionaria.

Actualmente, las dependencias confirmaron que el sistema hidráulico ya opera con normalidad y el abasto de agua potable está garantizado en la zona. A la par de las labores de limpieza, desazolve y retiro de árboles en riesgo, se trabaja en la rehabilitación integral de las tres compuertas del sistema, a las cuales se les implementará tecnología de automatización y telemetría para prevenir que una situación de este tipo vuelva a ocurrir.

Redactado por: Alfredo Vázquez


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