Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y agentes de la Policía de Investigación (PDI) de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) cumplimentaron una orden de aprehensión contra Gerardo Ramírez Flores, de 52 años, por el delito de feminicidio agravado.
La captura se llevó a cabo sobre la avenida Del Imán, en la colonia Pedregal del Maurel, alcaldía Coyoacán. Tras diversas labores de inteligencia y seguimiento, los uniformados interceptaron al sujeto y lo trasladaron a un centro penitenciario de la Ciudad de México, donde quedó a disposición de la autoridad judicial correspondiente.
A Gerardo “N” se le señaló como el probable responsable de privar de la vida a Blanca Ruth Pareyon Galván. La víctima fue localizada sin vida el 19 de junio de 2013 en calles de la misma demarcación; los dictámenes forenses determinaron que la causa de muerte fue estrangulamiento y asfixia.
#BoletínSSC | #DETENIDO | Derivado de trabajos de investigación de gabinete y campo, policías de la #SSC, en coordinación con agentes de la #PolicíaDeInvestigación, de la @FiscaliaCDMX, ambas de la #CiudadDeMéxico, cumplimentaron una orden de aprensión en contra de un hombre por… pic.twitter.com/8TLwHjjX7R
— SSC CDMX (@SSC_CDMX) March 25, 2026
El expediente de este crimen destacó desde el inicio debido al perfil de la víctima. Pareyon Galván fungió como la testigo principal del multihomicidio de la familia Narezo Loyola, uno de los crímenes que más conmocionó a la capital del país, perpetrado el 15 de noviembre de 2002 en la colonia Toriello Guerra, en Tlalpan.
En aquella masacre, Orlando Magaña, quien era cercano a los habitantes de la casa, y un cómplice ingresaron al domicilio. Los agresores sometieron a las víctimas para robar objetos de valor, dinero y vehículos. Posteriormente, asesinaron a siete personas —cinco miembros de la familia y dos trabajadoras del hogar— infligiéndoles cortes en el cuello y disparos de arma de fuego. Un sobreviviente, Juan Pablo Quintana, logró escapar y su testimonio resultó fundamental para que Magaña recibiera una sentencia de más de 384 años de prisión.
Tras la aprehensión del presunto feminicida de Pareyon Galván, las autoridades capitalinas indicaron que el proceso legal continuó su curso para esclarecer plenamente los motivos del asesinato ocurrido hace más de una década.
Redactado por: Orali Galindo

